Bolsonaro dijo que "este es solo el comienzo de nuestra lucha por la democracia, los derechos humanos y la libertad en Brasil".
"Quiero decirles, no solo a mis 60 millones de votantes, sino a todo el pueblo brasileño, que soy el presidente electo y que los criminales que robaron las elecciones en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía. Ustedes, que anhelaban un cambio, no los abandonaré; seré la voz y el liderazgo libre de nuestra nación", aseveró.
"No era mi intención abandonar mi patria, pero sé perfectamente adónde me llevará esto", consignó el senador opositor, a la vez que sostuvo que "la persecución política que comenzó con mi padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y que se extendió a miles de brasileños patriotas y ciudadanos estadounidenses, tiene un único objetivo: silenciar a cualquiera que discrepe del estado de excepción establecido en Brasil, a través de un Tribunal Supremo controlado por el Partido de los Trabajadores, una organización criminal".