A casi dos años del ataque del grupo terrorista Hamas en Gaza, miles de integrantes de la comunidad judía se congregaron ayer en la Ciudad de Buenos Aires para exigir la inmediata liberación de todas las personas que continúan siendo rehenes, exigir la devolución de los cuerpos sin vida y recordar a quienes fueron asesinados.
El acto fue convocado por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), la Organización Sionista Argentina (OSA) y el Foro de Familias de Secuestrados y Desaparecidos.
Al tomar la palabra, el embajador del Estado de Israel en la Argentina, Eyal Sela, pidió hacer todo lo que esté al alcance para recuperar a las 48 personas que siguen siendo secuestradas por Hamás, de los cuales 4 son argentinos. "Estamos recordando dos años de la mayor masacre de judíos después del holocausto, después de la Shoá. Más de 1200 personas asesinadas, mujeres violadas, niños y ancianos quemados vivos, familias mutiladas, más de 250 personas secuestradas”, indicó.
“Toda la presión tiene que estar sobre Hamas. Ellos son el problema y los que no quieren llegar a la paz. Esperemos que ahora, vía algunas mediaciones y la comunidad internacional, acepten el programa. Israel va a hacerlo por la vía fácil o por la vía difícil para cumplir con sus objetivos de la guerra, que son la devolución de los rehenes y tener un futuro sin Hamas, sin armamento, sin terrorismo”, afirmó.
El funcionario agregó que “hay prueba de vida de los secuestrados”, pero que no abundaría en detalles por la sensibilidad del caso."Estamos muy cerca de que se puedan liberar a todos. Que nadie nos calle”, alentó. “No es posible permitir semejante cosa: cada día sin ellos es una herida que sigue abierta”, expresó el dirigente acerca de los cuatro argentinos todavía secuestrados por Hamas.

