El glaucoma es una enfermedad que daña el nervio óptico del ojo. Generalmente se produce cuando se acumula fluido en la parte delantera del ojo y el exceso aumenta la presión en el ojo y daña el nervio óptico.
"Esta enfermedad es silenciosa hasta que lo toma el médico oftalmólogo y la detención temprana es fundamental", expresó Ignacio Lischinsky, presidente de la Sociedad de Oftalmología de Tucumán.
Campaña nacional
Este viernes, los profesionales estuvieron tomando la presión ocular en forma gratuita en la Plaza Independencia hasta las 12.30. "Estuvimos con muchos colegas y alumnos que hicieron difusión de panfletos. Además, el SIPROSA ha mandado médicos de los hospitales para que le podamos tomar la presión ocular a todos".
Lischinsky recomendó que las personas que no pudieron ir al principal paseo público, asistan al médico: "Es importante que toda persona mayor de 40 años vaya al oftalmólogo para tomarse la presión ocular, más si hay un familiar directo con esta enfermedad".
Estos son los signos de un ataque agudo de glaucoma de ángulo cerrado:
- La visión se vuelve borrosa de repente
- Tiene dolor intenso en el ojo
- Tiene dolor de cabeza
- Tiene dolor de estómago (náuseas)
- Vomita
- Ve anillos o aureolas de arcoíris de color
- alrededor de las luces
En general, el glaucoma se controla con gotas para los ojos. Estas gotas para los ojos, que se colocan a diario, disminuyen la presión en el ojo. Algunos de estos medicamentos lo hacen reduciendo la cantidad de fluido acuoso que produce el ojo. Otros disminuyen la presión ayudando a que el fluido atraviese mejor el ángulo de drenaje.

