Según se informó, ambos documentos incorporan tecnología de última generación que eleva de manera significativa los niveles de seguridad, eficiencia y confiabilidad, y vuelve prácticamente imposible su falsificación. Desde el Ejecutivo destacaron que esta transformación posiciona a la Argentina entre los estándares más altos a nivel mundial en materia de documentación e identificación personal.
El nuevo DNI electrónico fue presentado como un avance histórico para la identidad argentina. El documento incorpora un chip electrónico seguro, que almacena los datos del titular de forma encriptada y permite validar la identidad sin necesidad de consultar bases de datos externas. Además, está confeccionado en policarbonato, un material que mejora notablemente la resistencia, durabilidad y seguridad, e incorpora mecanismos avanzados de autenticación utilizados en los países líderes en esta materia.
En cuanto al nuevo pasaporte argentino, se detalló que contará con páginas de policarbonato, grabado láser en la página de datos y nuevos elementos de seguridad visibles y no visibles. Con estas incorporaciones, el pasaporte nacional alcanza el máximo estándar global, al combinar policarbonato y chip electrónico, en línea con los sistemas adoptados por los países más avanzados del mundo.
Desde el Gobierno remarcaron que estas mejoras representan un salto cualitativo en la protección de la información personal y fortalecen la seguridad documental, en beneficio directo de la ciudadanía.