historia | Ajedrez |

La historia de Jorge Laguna, el tucumano de 11 años que brilla en el ajedrez

Emilse, mamá del joven ajedrecista, dialogó con LV12 Web sobre el camino de su hijo, que comenzó a los seis años y ahora busca cumplir el sueño de representar al país en el Mundial Escolar de Brasil.

Con apenas 11 años, Jorge Laguna ya se convirtió en una de las grandes promesas del ajedrez argentino. Tras consagrarse campeón de la Segunda Olimpiada Nacional de Ajedrez Escolar, obtuvo la clasificación al Mundial Escolar que se disputará en octubre en Brasil. Detrás de ese logro hay una historia de esfuerzo, disciplina y un fuerte acompañamiento familiar.

En diálogo con LV12 Web, Emilse, mamá de Jorgito, contó que su hijo comenzó a jugar al ajedrez a los seis años, cuando la familia vivía en la localidad de El Cuy, en la provincia de Río Negro, donde asistía a un taller escolar.

"Él empezó a jugar en un taller de una escuela primaria. Después, cuando decidimos volver a Tucumán, comenzó a representar al Club 64", relató.

Desde entonces, su crecimiento fue constante. Jorge fue campeón latinoamericano Sub 8 en La Falda, Córdoba; campeón argentino Sub 10 en 2024 y recientemente obtuvo el primer puesto en la Olimpiada Nacional Escolar. Además, la Federación Argentina de Ajedrez le otorgó el título de Candidato a Maestro Nacional, una distinción que reconoce su desempeño en el ranking nacional.

Actualmente, el joven cursa sus estudios en el Liceo Militar General Gregorio Aráoz de Lamadrid, donde también proyecta continuar la secundaria y convertirse en cadete.

Un talento con raíces familiares

Aunque sus padres no practican ajedrez, Emilse contó que el deporte tiene una fuerte tradición en ambas familias.

"Del lado del papá había familiares que jugaban y tenían títulos. De mi lado, mi abuelo fue campeón tucumano de ajedrez. Nosotros nunca jugamos, pero él heredó esa pasión", recordó.

Cuatro horas de entrenamiento por día

El nivel competitivo que alcanzó Jorge requiere una preparación diaria. Su entrenador es el profesor Javier Beso, de San Luis, quien le brinda clases virtuales de lunes a viernes.

"Entre las clases y la rutina de entrenamiento dedica alrededor de cuatro horas por día al ajedrez. Además, este año empezó fútbol dos veces por semana porque también necesita preparación física", explicó su madre.

El desafío de llegar al Mundial

La clasificación al Mundial Escolar representa una enorme alegría, pero también un importante desafío económico para la familia.

"Es un sueño poder ir al Mundial, pero necesitamos conseguir apoyo y sponsors porque los costos de viaje, hospedaje y estadía son muy altos. En el ajedrez, al ser un deporte individual, el esfuerzo económico recae casi exclusivamente sobre las familias", señaló Emilse.

El valor del deporte

Finalmente, dejó un mensaje para otras familias, invitando a acompañar a los niños en la práctica deportiva.

"El apoyo de la familia es el pilar fundamental. El deporte ayuda a alejarlos de las pantallas y, en el caso del ajedrez, desarrolla la concentración, la memoria, la paciencia y muchas habilidades que les sirven para toda la vida. Ojalá más chicos se animen a conocer este deporte y a practicarlo", concluyó.

Dejá tu comentario