La ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse, está trabajando en conjunto con acompañantes terapéuticos, con el objetivo de crear una Ley que regule la actividad en la provincia y que los reconozca como personal de la salud.
LV12 se comunicó con Romina kreczman Monroy, técnica universitaria en acompañamiento terapéutico, quien dijo: “estamos teniendo reuniones ya que en Tucumán se ha gestado la carrera de acompañante terapéutico, con una duración de 3 años en la Facultad de Psicología y anteriormente todos los acompañantes terapéuticos eran de curso”.
Se está pidiendo una Ley de acompañamiento terapéutico. Tucumán al tener la primera camada de acompañantes terapéuticos recibidos de la Facultad, está luchando por una ley que los regule para poder llegar a la mayor cantidad de usuarios que lo requieran. La ley que deberá ser presentada en el plazo de un mes.
kreczman Monroy afirmó que los acompañante terapéuticos al no están regulados y al no tener un Colegio no pueden ser reconocidos en las obras sociales, lo que genera que muchas familias que requieren de su actividad deban recurrir a un amparo por parte de la justicia.
“Con la ayuda de la Doctora Vargas vamos a poder estar reconocidos al nivel de obras sociales, para ya no tener que pasar por ese transitar duro al momento de requerir de un acompañante terapéutico”.
Consultada por la conexión entre acompañantes terapéuticos y las obras sociales, la profesional dijo “nos presentamos con nuestro currículum y decimos somos acompañantes terapéuticos. Al no tener una matrícula, nos vamos presentando con nuestros certificados. Nosotros que somos de la Facultad de Psicología tenemos nuestro título en trámite y así, las obras sociales con buena voluntad y a veces no les queda de otra por el amparo que les llega, nos tienen que responder”.
El rol del acompañante terapéutico
Como profesionales de la salud, la técnica dijo, que se trabaja con un equipo interdisciplinario “trabajamos con los profesionales que tenga ese usuario para asistirlo en la cotidianidad del sujeto, vamos a donde el usuario lo requiera con el fin de mejorar la calidad de vida. Surgimos como un recurso para evitar la internación, pudiendo así acompañar al usuario en su día a día, favoreciendo la subjetividad que él tiene”.
Sostiene que su rol es acompañarlo y permitir que él pueda valerse por sí mismo nuevamente, “por eso trabajamos en conjunto con el equipo interdisciplinario”.
Expresó que su formación los capacita para trabajar con el usuario en cualquier etapa de la vida. Y aseguró que en los casos escolares “la integración lo hace tanto la docente de sala junto con la docente integradora, es una desinformación de lo que es nuestro rol y nuestra función. Es necesario que todas las obras sociales a nivel general nos reconozcan como profesionales de salud ya que tenemos un rol y una función muy definido”.

