En tono de campaña calificó a Bolsonaro como un "bobo de la corte" -una expresión habitual en Brasil para señalar que el poder pasa por otro lado- que ha dejado de gobernar y que quien realiza las acciones es el presidente de Diputados, Arthur Lira, del bloque conocido como Central, que ha ejecutado una política de distribución de partida secretas para los diputados sin pasar por el Poder Ejecutivo, en un escándalo llamado "presupuesto secreto".
"Bolsonaro no puede ocuparse del presupuesto, los ministros llaman a Lira, no a Bolsonaro. Hay que terminar con este semipresidencialismo", afirmó el líder del PT.
El expresidente defendió la producción agrícola del Movimiento Sin Tierra, el grupo de campesinos que lo respalda y que es criminalizado por Bolsonaro.
Lula dijo que su objetivo es pacificar la convivencia en el campo y alertó sobre la política de Bolsonaro para armar a los hacendados.
Por otra parte, Lula dijo que hay diferencias "entre el agronegocio que es serio y cumple normas ambientales para exportar a China y a la Unión Europea" y los bolsonaristas que no respetan el medio ambiente y buscan explotar ilegalmente la selva amazónica.
El candidato de la coalición que lidera el PT también reivindicó la figura de Rousseff, su sucesora derrocada en un juicio político que fue respaldado editorialmente por el multimedios Globo. También elogió haber batido el récord de ocupación en el país en el 2014, pero admitió "errores" como haber intervenido en el precio de los combustibles artificialmente y haberle dado beneficios fiscales a largo plazo a la industria en momentos en que caían los precios de las materias primas exportadas.
"A Dilma la oposición en el Congreso no la dejó tomar las medidas para salir de la crisis", afirmó el expresidente.
Al ser consultado sobre la política externa y su defensa de gobiernos considerados autoritarios o dictaduras, Lula respondió: "precisamos respetar la autodeterminación de los pueblos, cada país debe cuidar de su nariz".
"Si ganamos las elecciones habrá una marea de amigos de Brasil que están desaparecidos y que van a volver a visitar Brasil porque será amigo de todo el mundo. Brasil no tiene conflictos internacionales", subrayó Lula, que prometió reforzar las instituciones y favorecer el diálogo con sus adversarios en el Congreso Nacional.
El martes pasado el presidente Bolsonaro marcó 32 puntos -récord-durante su participación en el Jornal Nacional.
Lula marcha primero en las encuestas a 15 puntos de Bolsonaro y con chances para vencer en primera vuelta, según el sondeo último de Datafolha, de agosto.

