El ex presidente Lula da Silva volvió al ruedo político. Tan solo dos días después de que retiraran los cargos en su contra por la supuesta implicación en la trama Lava Jato, el carismático miembro del Partido de los Trabajadores (PT) dio su primera comparecencia pública este miércoles 10 de marzo. 'Sin odio ni resentimiento', dijo el ex presidente brasileño que se sentía tras haber sido “víctima de la mayor mentira jurídica en 500 años” en Brasil.
Emir Sader, sociólogo y politólogo brasileño, analizó en el aire LV12 la salida publica del ex mandatario y las posibilidades de volver a candidatearse.
“La intervención de ayer fue arrasadora, genera esperanza, cambia el clima político. Todos se pronuncian respecto a Lula, todos los adversarios y adeptos se acercaron”, empezó diciendo el sociólogo.
Respecto a la presentación que se llevó a cabo en el sindicato de los Metalúrgicos de San Bernardo, donde fue su última intervención antes que fuera encarcelado en abril de 2018, Sader comentó que su presentación del día de ayer fue hecha allí a propósito como para decir que se reconoció su inocencia y fueron cancelados los procesos manipulados por Sergio Moro en contra de él.
“No solo quiso volver al mismo al lugar donde comenzó su carrera política como líder sindical, sino también, donde salió para ser llevado a Curitiba”.
En cuanto a las posibilidades de que Lula Da Silva sea candidato en el 2022, el politólogo dijo que es un hombre muy cauteloso y que espera una decisión judicial más clara.
“Él dice que no es la hora de discutir eso pero, si él quiere ser candidato, lo va a ser, ahora más que nunca, hasta partidos de izquierda se dan cuenta de la dimensión de la figura de Lula y para reconstruir a Brasil, incluso periodistas de derecha, ven la experiencia, la dimensión, la estatura, la capacidad de dialogo que tiene Lula que demostró y reforzó ayer en la intervención que hizo”.
El politólogo brasileño manifestó que Lula Da Silva empieza a ser visto, nuevamente, como el hombre que puede reconstruir a Brasil. Además comento que en su discurso estuvo a la altura de las circunstancias, la primera parte relatando su condena y experiencias y después hablando de Brasil.
“Cautiva hasta el apoyo de gente de derecha porque asume la lucha contra la pandemia desde el punto de vista de la ciencia, todas las precauciones que hay que tomar y las prioridades”.
Emir Sader hizo alusión al agradecimiento que hizo Lula a Alberto Fernández comentando que Lula tiene un cariño y respeto por Alberto ya que vino a Curitiba a visitarlo, a expresar su solidaridad y denunció, públicamente, la inocencia del ex mandatario de Brasil en plena campaña electoral, algo que no es muy común en los medios políticos.
“Con López Obrador, Lula Da Silva, México y Chile en conjunto con Argentina, la tercera década latinoamericana puede ser muy fuerte para el continente”
El sociólogo explicó que la primera década fue muy progresista, la mejor de la historia latinoamericana, en el medio de la segunda, la derecha se recompuso pero demostró que no tiene aliento, no tiene nada nuevo para proponer, un esquema neoliberal que no contempla los intereses de la gente, las políticas sociales, se ha agotado rápidamente entonces, los gobiernos progresistas, vuelven y se puede tener un proyecto más amplio de unidad latinoamericana a partir de la tercera década del ciclo.
En cuanto a la presidencia de Bolsonaro, Sader manifestó que desde que el PT ganó, la derecha siempre mira que hacer para evitar que se reelija y vuelva a ganar, ahí empezó la judicialización de la política.
“Manipularon la elección forjada que termino llevando a la victoria a Bolsonaro, que era el único que tenía algún grado de apoyo, fue el candidato funcional para la derecha pero no tiene nada de presencia, como dijo Lula ayer, Brasil no tiene presidencia, no tiene gobierno”.
Habló también a la imagen del Papa Francisco y lo denominó como extraordinario, con la sensibilidad de la era neoliberal, lucha contra la desigualdad, prioriza las políticas sociales, se identifica con los países latinoamericanos que, a contramano de lo que ha pasado con el capitalismo en el mundo, ha logrado disminuir la desigualdad en el continente más desigual del mundo.
“Su identidad no es casual, es una percepción clara de quien es humanista, quien defiende las necesidades de las personas”.

