En la previa del partido ante Banfield, los hinchas ovacionaron al técnico más ganador de la historia del club y, al mismo tiempo, expresaron un fuerte descontento con el plantel mediante silbidos e insultos.
Antes del inicio del encuentro, el público comenzó a manifestarse durante la entrada en calor con cánticos dirigidos a los jugadores, reclamando actitud y compromiso ante el mal presente deportivo.
El clima se intensificó cuando la voz del estadio anunció la formación: salvo los juveniles, la mayoría de los futbolistas fue reprobada, con Maximiliano Salas como el más apuntado, según relevó la Agencia Noticias Argentinas.
Ya con los equipos en cancha y bajo el arbitraje de Hernán Mastrángelo, continuaron los cánticos críticos hacia el plantel. En contrapartida, Gallardo recibió una ovación constante al grito de “Muñeco, Muñeco”, que volvió a repetirse tras el gol de Lucas Martínez Quarta.
El Monumental marcó así una clara diferencia entre el entrenador y los jugadores, ya que también bajó el clásico “Jugadores, la c... de su madre”.
FUENTE: Noticias Argentinas