Esto implica que 5,8 millones de argentinos, de los 31 aglomerados urbanos, no posee obra social ni descuento jubilatorio. La tasa más alta se observa entre las mujeres de hasta 29 años, donde el indicador alcanza el 57,9%; y las de 65 años y más, que tienen un índice de 61,6%.
Al segmentar por género, las mujeres fueron las que tuvieron la tasa más alta de informalidad (44,5%), mientras que los hombres tienen un índice de 41,8%. Por grupo de edad, en tanto, se observa mayor índice en los jóvenes de hasta 29 años (58,4%) y los adultos mayores de 65 años y más (58%) y la menor para el rango de 30 a 64 años (37,6%).
Entre los jóvenes de hasta 29 años, la informalidad es de 59,7% en mujeres y del 57,3% en hombres.
Entre las ramas de actividad, los índices de informalidad laboral más altos se observan en el Servicio Doméstico (78%), seguido de la Construcción (73,8%), Hoteles y restaurantes (59,7%) y Comercio (52,6%). Cabe destacar que la reciente reforma laboral amplió el período de prueba y excluyó al servicio doméstico de la Ley de Contrato de Trabajo.
FUENTE: Ámbito Financiero