Los puesteros del Mercado del Norte tienen una doble preocupación. El coronavirus y la caída radical de las ventas.
"Decidí cerrar mi negocio, cuando comenzó la cuarentena, para evitar contagios debido a que junto con mi marido estamos en edad de riesgo", comenzó relatando Noemí puestera del Mercado del Norte.
"Actualmente las ventas son muy pocas, apenas se puede salvar el día"
El local estuvo cerrado durante 20 días. "Todo el capital que tenía para mercadería lo destine para los alimentos, remedios e impuestos durante la cuarentena, estamos obligados a reabrir el negocio".
Además, los comerciantes sufrieron aumentos: "Es increíble el incremento de precios en todos los alimentos", enfatizó.

