La pérdida de poder adquisitivo del trabajador argentino en el primer mes de gobierno de Javier Milei va a quedar en el recuerdo de muchos. Las estimaciones hablan de un 15% de caída en sólo 4 semanas, el mismo deterioro que sufrieron los salarios a lo largo de los 4 años de gobierno de Alberto Fernández.
El slogan de campaña libertario, "que el ajuste lo pague la casta", tiene una lejana reminiscencia al "que el ajuste lo paguen los capitalistas", pero terminó siendo la fantasía húmeda de Mauricio Macri, esa que hablaba de "hacer lo mismo, pero más rápido".
La vertiginosa depreciación del peso en un orden del 118%, la eufemística liberación de los precios y la política de no compensación de ingresos a los más vulnerables, son las tres patas con las que Milei inició su proceso de gobierno que ahora busca profundizar mediante el mega DNU y la Ley Ómnibus.
Por el momento no se conocen ni los datos del índice de salarios de trabajadores registrados (RIPTE) ni del índice de salarios de INDEC (que además incluye a trabajadores informales).
Sin embargo, el análisis es unánime: hasta la llegada de Milei había una lenta recomposición de los salarios, que aumentaban al ritmo de los precios. Con Milei, la inflación virtualmente se triplicó, pasando del 10% al 30%, y los salarios quedaron atrás... muy atrás.
Desde la consultora Sarandí, su director Sergio Chouza explicó que "es precipitado plantear algo totalmente preciso" pero que "muy probablemente la movilidad de salarios de diciembre, que venía con la inercia paritaria del régimen inflacionario anterior, quede bien por debajo de la mitad de la inflación" a la que la estimó en el orden del 30%.
También manifestó que es posible "en lo que va del gobierno de Milei, la caída del poder adquisitivo supere a la registrada durante toda la gestión de Alberto Fernández".
Por su parte, Fabián Amico, economista de la UMET estimó la inflación de diciembre en 25% y señaló que en ese caso "la caída en términos reales del salario privado registrado fue del 12 por ciento en un mes".
"Para tener una dimensión de esto, cabe recordar que la baja acumulada de los salarios reales en los últimos cuatro años venía siendo del 18 o 19 por ciento. De modo que este deterioro es monumental" agregó.
De manera similar, desde el Centro de Estudios Scalabrini Ortíz (CESO) señalaron que "la actualización por paritaria venía en torno al 8 por ciento y con la inflación del 28 por ciento, da una caída de más de 15 por ciento en el último mes".
No obstante, es necesario remarcar que la caída del poder adquisitivo de los salarios es un efecto buscado por las políticas del gobierno de Javier Milei, pese a su promesa en campaña de que "los salarios van a volar en dólares".
Desde el oficialismo creen que la caída de los salarios es la vía indicada para moderar el consumo popular y, por ende, empezar a frenar la inercia inflacionaria de los precios.
Mientras que desde el gobierno actual se acusa a la gestión anterior de tener "inflación reprimida", lo que ahora se propone sería nada menos que "salarios reprimidos".

