Son definiciones que se conocen a horas del acto de cierre en el partido bonaerense de Moreno, donde el gobierno de la provincia advirtió que no están dadas las condiciones de seguridad para la presencia del primer mandatario.
Clavos, cajón, muerte y sepultura
Advirtiendo la acusación sobre un posible atentado para su muerte, el presidente se contradijo y redobló la apuesta al asegurar que “si conseguimos buenos resultados en las elecciones en la provincia de Buenos Aires, podríamos estar poniéndole el último clavo al cajón al kirchnerismo. Eso sería una cosa verdaderamente fabulosa, porque empezaría a implicar el fin del populismo y estaríamos en condiciones de iniciar el nuevo siglo dorado de Argentina, que nos haga potencia nuevamente”, afirmó.
“Son los últimos manotazos de ahogado de un régimen que, si Dios nos acompaña, lo terminaremos de sepultar el 26 de octubre, y que puede quedar herido de muerte casi definitiva este próximo 7 de septiembre”, afirmó.
Y agregó: “Estamos en un momento muy interesante, un momento bisagra y, obviamente, el kirchnerismo y sus aliados están aplicando lo que se llama la estrategia de (Hernán) Cortés, que es la de quemar las naves: es a todo o nada.