"Esta tobillera fue puesta en el marco de un proceso de violencia en el marco de un juzgado nuestro, de un juzgado de familia. Se llaman dispositivos de geolocalización para agresores. En principio estaba todo diseñado y previsto para la colocación a pedido del fuero penal. En este caso, a pedido de la coordinación con el Ministerio Público, pudimos hacer que desde un juzgado civil, este dispositivo se coloque en la Ciudad de Monteros y además también este puesta a disposición la localización", explicó Mariana.
"Nosotros actuamos siempre desde la prevención", aclaró.
"Tiene un dispositivo que salta como una alarma a determinada cantidad de metros en un radio de acercamiento. Si esta persona se acerca a este ratio se activa esta alarma directamente en la sede del monitoreo y el policía controlará cual es la situación. O la misma persona proyegida puede activar que está cerca el agresor", detalló la titular del juzgado.
"Hay un protocolo de admisibilidad de casos para cumplirlo. Se está trabajando en dispositivos para tener más disponibilidad", adelantó.
Y por último, concluyó en que el sistema no es perfecto, las desobediencias judiciales existen. Sin embargo, expresó que "es la idea poder trabajar, no solo con esta medida. En mi juzgado ante circunstancias así tuvimos que extender el radio de acercamiento. Son situaciones extremas. Pero hay que tomar todas las medidas para que las personas victimas de violencia".

