En este nuevo aniversario, Verónica Camargo, madre de Chiara, habló con LV12 y compartió su mirada sobre lo que cambió desde entonces, lo que aún falta y cómo conviven con la ausencia de su hija: “Siempre esta fecha para mi es muy sensible y emotiva, encima ahora con todo esto que se dió con el femicidio de Agostina y todos los otros hechos que se están dando; como mamá es revivir y escuchar todo lo que se está dando, duele muchísimo. Todos opinan y a veces no somos cuidadosos con el dolor”.
Camargo sostuvo que, pese a los avances logrados en más de una década de lucha y visibilización, la violencia contra las mujeres continúa mostrando cifras alarmantes y episodios de extrema crueldad: Más allá de todo lo que se ha conseguido con los años parece que no alcanza, siguen ocurriendo hechos más crueles, creo que tenemos que cambiar entre todos y poner nuestro granito de arena, ni hablar lo que tiene que hacer el poder judicial”.
Embed - Verónica Camargo, madre de Chiara Páez
La madre de Chiara insistió en la necesidad de un compromiso social más activo frente a situaciones de violencia y vulnerabilidad: “No podemos mirar para otro lado, que nadie haga nada ante un hecho de violencia; tenemos que comprometernos todos a si conocemos una situación de violencia; o alguien que está pasando una situación de vulnerabilidad, denunciar hablar con alguien para que intervenga y si no se quieren comprometer directamente hagan una denuncia anónima, hay muchas asociaciones que trabajan contra este flagelo”, sentenció.
Además, reclamó cambios profundos en la actuación del sistema judicial y pidió respuestas más rápidas y sensibles ante las denuncias: “Queremos más empatía pero que sea real, el sistema judicial tiene que tomar las denuncias como corresponde, actuar inmediatamente; tienen que tener otra mirada, no podemos seguir con las formas de hace 200 años. Siempre piensa en el derecho del victimario y nunca el derecho a la vida que tenían las víctimas”.
A 11 años del primer Ni Una Menos, la voz de Verónica Camargo vuelve a poner en el centro el dolor persistente de las familias atravesadas por los femicidios y el reclamo de respuestas más eficaces frente a la violencia de género.