Después de un año del confinamiento en el país y tras la posibilidad de que, si los casos siguen aumentando la situación se repita, la distracción de muchos niños son los aparatos tecnológicos, también utilizados para las clases virtuales. En los niños ya se pueden ver las consecuencias que están sufriendo en la visión al estar expuestos a a estos aparatos. El Dr. Luís Daniel Drago, Presidente de la Asociación Mendocina de Oftalmología, informó al respecto en el aire de LV12.
El Dr. Drago empezó diciendo que la virtualidad ha traído un montón de cosas que, en la mayoría tiene una solución rápida pero, al estar en contacto mucho tiempo con todas estas pantallas, se ha demostrado que hay un incremento de la miopía porque están fijando sus ojos a 30/40 cts. Y tienen mucho tiempo de estar mirando al infinito, en forma permanente, los ojos se están acomodando a estas pantallas. También recalcó que, la intensidad de las pantallas está, a futuro, adelantando patologías que antes eran de personas mayores.
Esta exposición a los aparatos tecnológicos va a producir alteraciones, a nivel de la mácula, en personas entre 50 a 60 años, cuando antes era arriba de los 70 años. Esto tiene que ver con las pantallas y, otro tema, es el del ojo seco que, al estar tanto tiempo con la exposición con a las pantallas, al estar atento, uno empieza a ralentizar el parpadeo. También el cansancio porque, a lo mejor, tienen algún problema como miopía o astigmatismo.
El especialista resaltó la importancia de la luz solar para poder metabolizar algunas vitaminas, tiene que haber una luz natural para poder realizar las actividades, no hay que tener una acción directa con la pantalla porque el mismo reflejo de la luz en la pantalla puede dañar los ojos.
“Los chicos tienen que estar entre 20 y 25 minutos frente a una pantalla y luego deben tomarse un recreo, descansar los ojos 5/10 minutos y sentarse de nuevo”, recomendó el Presidente de la Asociación Mendocina de Oftalmología.
Ojo seco
Se lo puede detectar en el momento que se empieza a sentir pesadez en los ojos, cansancio, leve arenilla e irritación. En las zonas que tienen un clima más seco el riesgo aumenta. Allí se deben dirigir a la consulta con un especialista, finalizó el Dr. Luís Daniel Drago.

