La Organización Mundial de la Salud (OMS), define al maltrato infantil como “los abusos a los menores de 18 años que incluyen todo tipo de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial”. En Argentina, la Ley 26.061, sancionada en septiembre de 2005 y promulgada en octubre del mismo año, garantiza la protección integral de los derechos de todas las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en el territorio argentino.
"A más de 30 años de haberse incorporado a nuestra legislación la convención de los Derechos del Niño no se cumple en su totalidad en Argentina porque lamentablemente no hay políticas de prevención y de acción desde ninguno de los poderes", comenzó explicando la médica forense Virginia Créimer.
"La seguridad y justicia están atravesadas por el machismo y patriarcado".
La especialista aseveró que "esto se trata de entender que para las violencias, en general, existen tres puertas de entrada para el estado que son fundamentales: la escuela es primordial, la segunda es el sistema de salud y por último la seguridad y justicia".
Los derechos de la infancia están plenamente estipulados en la Convención sobre los Derechos del Niño. Elaborada durante 10 años con las aportaciones de representantes de diversas sociedades, culturas y religiones, la Convención fue aprobada como tratado internacional de derechos humanos el 20 de noviembre de 1989.
El abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes es una de las peores formas de violencia contra la niñez y adolescencia.
Además, agregó que "cuando les niñes no pueden poner en palabras lo que sufren, lo ponen en juegos, juguetes o en dibujos y es alarmante. Se puede observar en dibujos de cuadernos de la escuela un abuso sexual".
Para finalizar, hizo hincapié en que "las fuerzas de seguridad establecen un sistema de dominación".

