En diálogo con LV12, Juan José Carbajales, titular de la Consultora Paspartú y especialista en derecho energético, explicó el origen del esquema vigente y los cambios que se analizan.
“Casi el 50% de los hogares del país usan gas por red en sus hogares, en el año 2001 se estableció un subsidio para zonas patagónicas del 50% del costo total de la boleta que llega a los hogares que incluye 4 ítems: el costo del gas en las cuencas, el transporte troncal, la distribución de las ciudades y los impuestos; de ese costo total que llegaba en una boleta lo absorbía el Estado para la Patagonia entera”, afirmó.
El especialista recordó que el sistema fue ampliado años después para incluir a otras regiones con condiciones climáticas menos extremas, aunque igualmente afectadas por las bajas temperaturas: “Después, en el 2021 se amplía ese subsidio por zonas frías a zonas bioambientales medias, en términos de frío y abarca zonas de Buenos Aires, sur de Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza, esa ampliación es lo que quiere el gobierno por tercera vez eliminarla”.
Según Carbajales, una eventual aprobación de la reforma implicaría un cambio profundo en el esquema actual de asistencia energética, dejando atrás el criterio climático y priorizando exclusivamente la situación económica de los hogares: “Si esta ley se aprobara implica que esos 3 millones de usuarios de la zona centro del país perderían un subsidio que va entre el 30% y el 50% de esas facturas, y solamente van a quedar subsidios energéticos focalizados, ya no importará el clima sino los ingresos del hogar y es solamente para usuarios vulnerables”.
Además del impacto sobre los beneficiarios directos, el abogado advirtió que la iniciativa contempla modificaciones en un cargo que actualmente afrontan todos los usuarios del país para sostener el esquema de subsidios: “Otro factor que se modifica es un cargo del 7,5% de consumo que todos los usuarios deben pagar y que con esta modificación se podría incrementar hasta un 50% más sobre ese porcentaje, quiere decir que todos los usuarios del país van a afrontar un costo mayor por el gas subsidiado. Si bien esto no es tan significativo, en el macro sí, es un monto alto”.
La propuesta de reforma abre así un nuevo debate sobre el financiamiento de los subsidios energéticos, el alcance de los beneficios y el equilibrio entre asistencia social y costos del sistema para el conjunto de los usuarios del país.