En marzo de 2021, Francisco visitó Bagdad, la capital de Irak. Al aterrizar su vuelo, le informaron que habían capturado a dos terroristas que habían planeado un atentado suicida en un acto en el que participaría.
“Casi todo el mundo me desaconsejó” la visita, contó Francisco, pero no desistió de la idea, sintió que “tenía que hacerlo”, cuenta el Sumo Pontífice en su libro.
Irak es un país que se encuentra en permanente conflicto desde la invasión de Estados Unidos en 2003, tras los atentados a las torres gemelas del 11 de septiembre de 2001. La visita de Francisco era importante, porque fue la primera vez que un jefe de la Iglesia Católica viajó a Irak.
Francisco cuenta en su libro “Una mujer cargada de explosivos, una joven terrorista suicida, se dirigía a Mosul para inmolarse durante la visita papal”, explicó.
El plan había comenzado a desarrollarse. "Una furgoneta también había partido a gran velocidad con la misma intención”.
Pero antes de que llegarán a destino, fueron detenidos. "Ya no están", le comentaron. "La policía iraquí los había interceptado y volado por los aires”, agregó.
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