Luego de narrar ambos hechos (ver aparte) y describir una por una las pruebas para comprobarlos, Rodríguez del Busto manifestó que las partes decidieron condenar a Ibáñez a la pena de 6 años y ocho meses de prisión de cumplimiento efectivo. Lo hallaron penalmente responsable del delito de robo agravado por el uso de arma de fuego (coautor), en concurso real con el delito de hurto simple (autor).
Habiendo considerado admisibles y legales los términos del convenio, y tras el expreso reconocimiento de culpabilidad por parte del imputado, el juez resolvió declarar admisible el convenio o pleno de juicio abreviado. Asimismo, ordenó el inmediato alojamiento de “Galleta” en la unidad penitenciaria de Villa Urquiza.
Los hechos endilgados
Asalto y disparos
El 14 de noviembre de 2023, a las 06:50 de la mañana, una mujer caminaba por calle Los Cerezos, en el barrio San Expedito (San José), con intenciones de tomar el colectivo. Al llegar a la altura del paredón que se encuentra a 300 metros del Camino del Perú, fue interceptada por Ibáñez y otro sujeto desconocido, quienes la tomaron de la espalda y la arrojaron al suelo, para luego golpearla en la cara y tirarle de los pelos. Le quitaron las zapatillas, un bolso y un teléfono celular.
Mientras tanto, cuatro hombres que iban en una camioneta advirtieron esta situación y acudieron al auxilio de la víctima descendiendo de la camioneta. En ese momento, “Galleta” junto a su consorte de causa emprendieron su fuga a pie, hacia un descampado con matorrales altos, iniciándose una persecución. Ibáñez remontó el arma de fuego que tenía en su poder para luego efectuar dos disparos a quemarropa, que impactaron uno en el codo derecho y el otro en brazo izquierdo de uno de los hombres, logrando así ambos delincuentes darse a la fuga.
Robo a una abuela en su casa
El 16 de marzo del 2024, a las 03:50 horas, una mujer estaba durmiendo en su domicilio situado en el barrio Nicolás Avellaneda (Yerba Buena), cuando “Galleta” ingresó a la habitación y sustrajo un bolso que contenía documentación personal y de sus nietos, tarjeta bancaria y la suma de $60.000, entre otros papeles. En esos momentos, la víctima se despertó y vio a Ibáñez que salía de su habitación saltando por la ventana y dándose a la fuga.