Diciembre de 2001 aún sigue en la mente de los argentinos. Quizás sea uno de los momentos históricos más difíciles que atravesó el país desde el retorno de la democracia en 1983. La crisis política, económica y social, desencadenaron en la renuncia del entonces presidente Fernando de la Rúa, que había llegado al Gobierno representando a la Alianza que se había impuesto en los comicios de 1999. Fueron dos años complejos que terminaron con la gente en la calle, represión, muertos, y la imagen célebre de Fernando de la Rúa abandonando la Casa Rosada en el helicóptero. A 20 años de aquella crisis, Ramón Puerta analizó en profundidad lo sucedido y aportó su mirada sobre los hechos en una entrevista con LV12 Web.
Lo primero que hizo Puerta fue señalar que hubo una secuencia previa al final del Gobierno de Fernando de la Rúa. Por ese motivo contextualizó lo que venía pasando en el país e hizo un rápido repaso histórico. En ese sentido comenzó mencionado la hiperinflación durante la presidencia de Raúl Alfonsín en 1989 "y el desastre económico del primer gobierno democrático, más allá de los éxitos en el campo institucional y en lo político. En lo económico anduvimos muy mal, hiperinflación escasez de todo tipo, combustible, energía". Para el ex senador, eso trajo como resultado que en los 90 el presidente Carlos Menem buscará una alternativa que demoró algo más de un año en encontrarla y que fue la convertibilidad. "Dio un excelente resultado en pulverizar la inflación. Permitió un montón de logros pero se fue en el tiempo dilatando y ya para el quinto año de vigencia de la convertibilidad aparece la crisis del Tequila a fines del 94 y empiezan a tener problemas de la rigidez del 1 a 1 en la competitividad y Brasil devalúa. El 1 de enero del 99 ahí ya no hubo más dudas que el déficit comercial y la caída en la actividad de algunos sectores se iban a agudizar", sostuvo. Puerta recordó que eso implicó que en las elecciones del 99 se decidieran dos modelos. Por un lado, el que el propio Puerta apoyaba, estaba el modelo de Eduardo Duhalde que proponía flexibilizar el 1 a 1. Y por el otro lado estaba la alternativa que encarnaba Fernando de la Rúa, que finalmente se impuso en los comicios con cerca del 50% de los votos, y que pretendía seguir con el 1 a 1. "Ese Gobierno arranca y no cambia la situación con la rigidez del 1 a 1 . A los ocho meses renuncia el vicepresidente. La Alianza era básicamente el radicalismo y un sector de izquierda encabezado por Chacho Álvarez. Cuando se va el vice queda debilitada la Alianza. Y esa debilidad se notó fuertemente en las urnas en las elecciones del 2001. El resultado fue muy adverso para De la Rúa", explicó.
Puerta, quien había sido electo senador por la provincia de Misiones representando al Peronismo Federal, recuerda que le anunciaron a De la Rúa que ellos iban a poner al presidente de la Cámara Baja. Por eso una vez que Puerta fue elegido como presidente del senado se reunió, junto con Juan Carlos Maqueda quien era el vice presidente del Senado, con el presidente Fernando de La Rúa "y le dijimos que él no iba a tener ningún problema pero que asuma diciendo qué es lo que necesitaba". Sin embargo relató que los hechos del 19 y 20 de diciembre traen nada más y nada menos que muertes. "Un estado de sitio, una Policía muy dura y hechos tristísimos. Ahí por primera vez nos encontramos con una fase extremadamente grave", analizó.
Ramón Puerta inmediatamente después de aquel discurso de De la Rúa contó que llamó al presidente y le dijo que no renuncie y le comentó que en unas horas se iban a reunir los gobernadores peronistas y las autoridades de las Cámaras de Diputados y de Senadores para responder en lo que él había pensado en ese momento que era intentar un Gobierno de coalición. A las 20 era la reunión y Puerta le dijo que cerca de las 22 iban a tener una respuesta. Lo que contestó el presidente De la Rúa desconcertó al entonces senador: "uy va a ser de noche". "Yo quedé sorprendido por esa frase. Y cuando volaba hacia San Luis, me di cuenta que él estaba preocupado por la gravedad de la situación. Cuando aterrizó en San Luis ya había renunciado", recordó. Para Puerta se fueron sumando distintos hechos y de repente hubo "un Gobierno que quedó con un vacío de poder muy fuerte y una situación anímica del presidente entendible, la cosa no era para estar tranquilos, era muy grave".
"El gran detonante fue el corralito"
El exgobernador de Misiones, señaló cómo uno de los motivos que derivaron en la salida de De la Rúa del poder fue el corralito. Esa restricción de la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorros regía desde el 1 de diciembre de 2001. Sin embargo las protestas a pocos días de llegar a la Navidad se intensificaban en las calles.
"Pudimos mostrarle al mundo que no se trataba de un golpe"
Ramón Puerta fue presidente de la Nación durante dos días: fue el 21 y 22 de diciembre. Asevera que su paso por ese cargo fue en lo formal "bastante fácil", porque las instituciones funcionaban, la Constitución era muy clara y decía quien tenía que asumir y la ley de acefalía, aún más clara, decía por cuánto tiempo. "Fui presidente interino que en 48 horas llamé a la Asamblea Legislativa, nombré un Gabinete, firmé más de 100 decretos y ahí tome las decisiones que permitieron tranquilizar, realizar la Asamblea y elegir un nuevo presidente", asegura.
En su fugaz paso lo acompañaron en su gabinete ministros peronistas de distintas provincias y además quedaron algunos funcionarios de la gestión saliente como ser los titulares del del Banco Central y Banco de la Nación y también el Canciller. Y contó que el propio Fernando de la Rúa lo llamó por teléfono y se puso a sus órdenes. "Pudimos mostrarle al mundo que no se trataba de un golpe, de un acto de mala fe, sino un hecho no deseado, la renuncia de un presidente o una situación que había que resolver y el primer paso era cargar los cajeros. Eso nos permitió rápidamente tranquilizar, la gente vio que los recursos los iba a poder tener", destacó.
El problema que se presentaba era trasladar el dinero en los camiones caudales que se tenían que desplazar por el país y la seguridad la tenía que brindar la Policía Federal que venía cuestionada por la represión de los días 19 y 20 de diciembre. Puerta contó que ese inconveniente se resolvió con la colaboración de la Gendarmería Nacional, y de esa manera se cargaron en 24 horas los cajeros. Además se levantó el Estado de Sitio y hasta se pudo jugar Racing que hacía 35 años que no salía campeón. "Me acuerdo que lo tuvimos que llamar a Grondona y a los presidentes de Racing y de Vélez para ofrecerles que pudieran jugar ante de fin de año. Y eso también marcaba que había normalidad y se pudo resolver esa primer crisis", manifestó.
El rol del peronismo durante diciembre de 2001
Cuando a Ramón Puerta le preguntan sobre la idea que algunos plantean de que cierto sector del peronismo conspiró contra el Gobierno de Fernando de la Rúa y que alentó los saqueos de ese diciembre convulsionado en la Argentina, la respuesta es contundente: "de ninguna manera". Y agrega que el peronismo fue víctima de esa renuncia, de esa situación. "Nosotros veníamos de ganar una elección en 15 provincias, tener un buen resultado que nos demostraba que en dos años podíamos ser el Gobierno que retornara al poder por elección popular", argumentó.
El ex senador cuenta que le dijo a Duhalde que ese lugar le correspondía a él, ya que el vacío vacío de poder solamente lo podía llenar él porque si bien había perdido las elecciones presidenciales, obtuvo un 40% de los votos. Puerta contó que Duhalde habló con Raúl Alfonsín, quien le ofreció los votos en la Asamblea. "Finalmente hubo un Gobierno de Coalición entre Duhalde y el radicalismo. Duhalde hizo una gestión que hizo del 1 a 1 una devaluación, flexibilizó. El modelo exitoso en los 90 de lucha contra la inflación, de crecimiento económico, se restableció con otra paridad cambiaria como había hecho Brasil también", remarcó.
El encuentro con De la Rúa en 2017
Puerta habló de "la oportunidad que les dio la vida" a él, Duhalde y De la Rúa de poder reflexionar juntos sobre los difíciles momentos de 2001. El encuentro ocurrió en diciembre de 2017. Por aquel entonces Puerta era embajador en España del Gobierno de Macri, Duhalde estaba por participar en una charla en la Universidad Camilo José Cela, y el expresidente De la Rúa se encontraba de viaje en esos momentos por Europa.
"Nuestra sociedad tiene sus características. Desde mi punto de vista el mejor presidente que tuvimos desde el retorno de la democracia hasta ahora fue Carlos Menem. Y no hay un reconocimiento hacia Carlos Menem. Al contrario siempre estamos buscando los errores. Por supuesto que los tuvo, como los tuvo De la Rúa también, como los tuvo Alfonsín también. Es muy difícil encontrar una gestión que no tenga errores. Yo soy amigo del balance de cosas y me gusta proyectar las cosas que salieron bien. Las cosas que salieron bien los argentinos las tenemos que potenciar y dejar de insistir con cosas que ya salieron mal", planteó el expresidente interino por 48 horas.
La mirada sobre el Gobierno actual
Avanzando en el tiempo y situándonos en la actualidad, Ramón Puerta analizó el desempeño del Gobierno de Alberto Fernández y marcó diferencias entre el peronismo y el kirchnerismo. Cuestionó que se llevan adelante políticas que no funcionaron en ninguna parte del mundo, y mencionó como ejemplo el control de precios. "Muchas veces hicimos eso en la Argentina. Este Gobierno comete el error de hacer algo que está comprobado que no anda", criticó.
Para el exgobernador de Misiones Argentina debe imitar a los países que les va bien en materia económica: China, Estados Unidos Alemania, España. "¿Por qué copiamos a Cuba y Venezuela en materia económica?. Eso no anda", aseveró.
"Renuncié a la jubilación como presidente"
Ramón Puerta remarca que desde los 17 años hace política sin parar. Hoy a los 70 sus días transcurren como empresario de la yerba mate, actividad heredada de su abuelo y de su padre, en la provincia de Misiones.
¿Aprendió la política argentina luego de la experiencia de 2001?
Puerta interpreta que en la actualidad la frase ¨que se vayan todos¨ no se está pronunciando, pero se está sintiendo. "La gente no quiere saber nada con la política, y eso es gravísimo porque la democracia solamente funciona con partidos políticos. Y los partidos políticos son imprescindibles para la democracia y necesitan de políticos. La política es una actividad extremadamente importante y es difícil. No hay que improvisar. Yo pido a la sociedad argentina que no critique a la política en su totalidad, sino a los políticos corruptos, a los gobiernos que fracasan, a los partidos que se equivocan. Tenemos que tener alternativas dentro de la democracia", advierte.
Al ser consultado sobre si los argentinos aprendimos de la crisis del 2001, Puerta responde: "Yo creo que no. Hoy estamos mucho más pobres que en el 2001". En ese sentido recordó que en octubre de 2001 la pobreza era cercana al 18% y hoy es de 46%. "En mi provincia que es una de las más pobres es de 52%", lamentó. Añadió que el desempleo también es alto pero con los planes las cifras se desdibujan. Señaló que en los 90 no había inflación. Argentina en esos tiempos se ubicaba entre los 30 países del mundo con baja inflación y hoy aparece en el puesto 60 o 70.
"Entonces no puedo decir que aprendimos. Afortunadamente hoy no estamos viviendo un vacío de poder", concluyó Ramón Puerta.

