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San Martín fue un equipo "verde" en La Ciudadela

San Martín cometió errores inocentes y se quedó con las manos vacías en su encuentro ante Ferro en La Ciudadela.

San Martín cometió errores inocentes y se quedó con las manos vacías en su encuentro ante Ferro en La Ciudadela.

San Martín estuvo lejos de las actuaciones de las dos primeras fechas y sufrió el primer traspié de su travesía ante un Ferro que no había ganado en el torneo hasta su visita a Tucumán. Difícil el hecho de tratar de explicar lo ocurrido en La Ciudadela este domingo, difícil por el hecho de cuestiones puntuales, no tanto por el juego. Los de Flores tenían encausado un partido que se le complicó pura y exclusivamente por el mismo San Martín.

Si uno repasa hasta el gol de Junior Arias (el destacado del domingo), los de Flores tuvieron más el manejo de la pelota y fueron arrinconando al rival contra su arco. Faltaba la precisión y esta llegó gracias al centro de Banegas y el cabezazo del uruguayo. El 1-1 de Ferro (error mediante de Sand) provocó algo en el dueño de casa.

El “Santo” tuvo una cara totalmente opaca para la segunda mitad. Fue un equipo que no logró tener una chance neta de gol en 45 minutos (excepto el casi gol en contra de Ferro), pero las luces se le apagaron y pareció quedarse sin piernas, mirando como el visitante se quedaba con la pelota. Fue la tarde de los errores múltiples. El gol de Ferro, la infantil expulsión de Orellana y los cambios totalmente errados por parte del entrenador. San Martín se expuso solo, pero su técnico estuvo falto de autocrítica a la hora de leer el partido.

Saca a un Gustavo Abregú que maneja el medio y es el que pone el orden para el ataque del equipo y es el “primer central” a la hora de pararse a defender cualquier ataque.

Quita a Peñalba (en un puesto que no es el suyo) para poner a Zafarana (que tampoco juega de lateral) y pierde un sector de la cancha para utilizar ofensivamente.

Termina de romper el medio con el ingreso de Klusener por Monje. Esta modificación hubiese tenido sentido si el delantero iba a acompañar a Arias, pero terminó como una especie de cuasi cinco tratando de ayudar a sus compañeros.

El torneo lleva apenas tres fechas y empezar a pedir cabezas es totalmente exagerado, pero situaciones como las de ayer San Martín no puede repetirlas si quiere soñar con el primer ascenso. Es una derrota que pegó y mucho, pero sin dudas, San Martín pecó de “verde” en La Ciudadela y se fue con las manos vacías.

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