En medio de la búsqueda de refuerzos para el frente de ataque, el cuerpo técnico encabezado por Alejandro Orfila analiza detenidamente la situación de los delanteros que pertenecen a la institución. Allí aparece el nombre de Mauro Verón, quien volvió tras su préstamo en Managua FC de Nicaragua y dejó una muy buena impresión en sus primeros entrenamientos.
El atacante se sumó a la pretemporada trabajando a la par de sus compañeros y rápidamente despertó el interés del nuevo entrenador. No es para menos: durante su paso por el fútbol nicaragüense disputó 43 partidos y marcó 18 goles, estadísticas que llamaron la atención del cuerpo técnico y que mantienen abierta la posibilidad de que continúe formando parte del plantel profesional.
Si bien la dirigencia sigue trabajando para incorporar dos centrodelanteros, el rendimiento mostrado por Verón en el exterior obliga a una evaluación más profunda antes de tomar una decisión definitiva sobre su futuro.
En contrapartida, el mercado también podría generar una salida importante. Lucas Diarte es seguido de cerca por Godoy Cruz, equipo que actualmente conduce Pablo De Muner.
Por el momento no existe una oferta formal sobre la mesa, aunque desde Mendoza reconocen el interés y no se descarta que en los próximos días pueda haber avances concretos. La posible partida de Diarte obligaría al club a replantear alternativas para un sector del campo donde hoy es una pieza de experiencia dentro del plantel.
Así, mientras Orfila y los dirigentes buscan potenciar al equipo para la segunda parte de la temporada, el mercado de pases sigue abierto y promete novedades tanto en materia de incorporaciones como de posibles salidas.