En el último del Educatec, en el mes de septiembre, el CONICET NOA Sur en conjunto con el Ministerio de Educación, también con el Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación lanzaron diferentes proyectos, entre ellos uno que busca combatir el hambre y la malnutrición a través de un programa científico que busca crear productos alimentarios a base de soja.
LV12 Radio Independencia conversó con el doctor Atilio Castagnaro, director del Centro Científico del CONICET NOA Sur: "Lo que hicimos fue buscar un producto que sea fácil de manejar, que no se procese, que exista mucha accesibilidad, disponibilidad. Ese producto es la soja, que a su vez, tiene una composición proteica excepcional tanto en cantidad como en calidad calidad proteína", dijo.
El CONICET de Tucumán, de Santiago del Estero y Catamarca, así también, como el Ministerio de Educación de la provincia, buscan la creación de “un producto que sea apto para el consumo humano”, y a través de la convocatoria Ciencia y Tecnología Contra el Hambre, se logró la aprobación del proyecto y ahora trabajan en los componentes e ingredientes que se transformarán en distintos productos alimentarios.
De esta manera, se pretende articular la producción con industrias panaderas para la creación de productos a base de soja que lleguen a 1.100 comedores escolares tanto en nuestra provincia como en el resto del país.
Con la innovación de la soja y su “incontrolable valor agregado de origen”, también trabajan en el desarrollo de un batido “que se pueda tomar fresco en los comedores de Santiago del Estero”, informó Castagnaro. Asimismo, la quinua y el algarrobo, también forman parte del proyecto que tiene como objetivo combatir la malnutrición en niños y adolescentes, ya que “la idea es valorizar todo este tipo de cultivos que tiene altos componentes nutricionales e ir incorporándose debidamente a alimentos que mejoren la calidad nutricional de la niñez en nuestra provincia”.
Financiación del proyecto
Con los aportes del Ministerio de Educación de Tucumán, el Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación a través de la convocatoria Ciencia y Tecnología Contra el Hambre, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y las versiones regionales del CONICET se financiará el proyecto tanto en aportes económicos como en mano de obra.
Por otro lado, Castagnaro dijo que tuvieron varias reuniones con los industriales panaderos, que se mostraron interesados en el proyecto, por lo que colaborarán económicamente y, se les asignará a cada productor una especialidad panificable para que puedan utilizar este nuevo ingrediente nutricional a base de soja.

