Desde la Sociedad Argentina de Pediatría advierten que sostener algunos mitos como que “hablar del tema incrementa el riesgo” o que “los niños no se suicidan” dificulta la prevención de estos episodios. El Dr. Juan Pablo Bría, médico Pediatra y miembro del Comité de Estudio Permanente del Adolescente (CEPA) de la Sociedad Argentina de Pediatría informó al respecto en comunicación con radio LV12.
El Dr. Bría informó que, en los últimos años, la segunda causa principal de muerte, tanto a nivel mundial como nacional, son los suicidio en adolescentes entre 15 y 19 años. Hizo hincapié en las recomendaciones y las pautas para para poder estar atentos y así, poder tener en claro, el abordaje y cómo acompañar estas situaciones, no solo de suicidio sino también de autolesión.
El médico pediatra manifestó que hablar de suicidio con los niños y adolescentes, con contenidos adecuados a cada una de las capacidades de entendimiento, edades, contextos y culturas de cada uno, no induce sino que, justamente, al problematizarlo puede aportar que alguno de ellos, que este en ese momento con un padecimiento o una idea, y que pueda exteriorizarlo.
"Hay que dejar la puerta abierta para el diálogo, los adolescentes atraviesan muchos cambios por lo que tenemos que estar atentos y acompañar, el adulto tiene que estar acompañando", resaltó.
El Dr. Juan Pablo Bría agregó que tanto el suicidio en su multicausalidad, como en su afectación, es transversal a la sociedad, no discrimina a las clases sociales, atraviesa todos los ámbitos, no hay un población determinada.
Signos a tener en cuenta:
- Cambios de humor repentinos, sin sentido
- Nivel escolar con dificultades graves
- Dificultades en la alimentación y sueño
- Aislamiento
- Que no tengan comunicación con sus convivientes
Además destacó que las autoagresiones frecuentes son los cortes superficiales en zonas de las muñecas, panza y piernas. Es un método de descarga que tienen los adolescentes, de algún padecimiento, de poder aflojar esa tensión. Eso habla de algún sufrimiento, la familia debe estar atenta.
Al finalizar el pediatra recomendó que ante alguna de estas situaciones no se la debe minimizar, abrir la puerta a escuchar, no dejarlo solo, acompañar sin juzgar.

