Aumenta la expectativa en el norte argentino por la consagración de Fray Mamerto Esquiú debido a la beatificación autorizada por el Vaticano al corroborar un milagro adjudicado al catamarqueño ocurrido en Tucumán. Carlos Sánchez, Arzobispo tucumano, anticipó en conferencia de prensa cómo se llevará a cabo la celebración en la vecina provincia.
El padre manifestó que "el milagro que posibilita esta beatificación se realizó acá en Tucumán, hay también un presunto milagro atribuido a madre Camila Rolón acá en Tucumán, hay un presunto milagro en el límite entre Santiago y Tucumán del padre León Torres, vamos a seguir suscitando milagros porque la fe de nuestro pueblo tucumano es grande".
"El milagro más importante que tenemos que producir en nuestra patria es la fraternidad, tratarnos como hermanos y crecer en ese amor por la patria, es un poco el legado de Mamerto. El lema de esta beatificación es 'Pastor y peregrino, testimonio de unidad', cuánto necesitamos crecer en unidad"
"Como el papa nombró a nuestro cardenal Luis Villalba como el delegado ponitificio para la beatificación, presidirá una misa el viernes a las 19 en la Catedral Basílica de Catamarca, la misa de beatificación va a ser el sábado 4 de septiembre a las 10 de la mañana en el lugar donde nación Fray Mamerto Esquiú, en Piedra Blanca. El domingo será a las 10 de la mañana también donde murió, en El Suncho, provincia de Catamarca. Se podrán seguir a través de las redes sociales y medios de comunicación", anunció Monseñor Carlos Sánchez en torno a las celebraciones.
Por último, el arzobispo tucumano llamó: "hay que contemplar a Mamerto como un hombre simple, vivamos el mandamiento del amor fraterno los tucumanos, que este mandamiento nos ayude a crecer. Tenemos un intercesor en el cielo que nos va a ayudar mucho a crecer en amor, unidad y fraternidad".
Sobre el cierre de la conferencia, uno de los doctores testigos del milagro adjudicado explicó: "es un regalo de Dios para nosotros, nos preocupaba la salud de la paciente y veíamos que podía morirse. La invocación por medio de una estampa que tenía, una reliquia, con un pedacito de tela con el cual le habían tocado el corazón, la mamá se lo pasó por el muslo, que estaba totalmente infectado y había que sacarle todo el rasgo muerto. Tenía la cadera infectada, estábamos desesperados con un equipo médico muy bueno y no podíamos hacer que esto mejore. Cuando la mamá le pasó la reliquia, a los 10 días teníamos signos de curación y a los 20 días estaba curada, no hay explicación médica para esto".

