“La principal meta de la reunión fue restablecer la presencia policial en el corredor seguro, que se extiende desde la rotonda de El Bajo hasta la Comisaría 11, abarcando toda la avenida Benjamín Aráoz. Avanzamos en propuestas concretas para aumentar la seguridad, incluyendo la coordinación entre todas las facultades del Centro Prebisch y la Policía, con el objetivo de prevenir nuevos delitos contra nuestros estudiantes”, subrayó el decano de Filosofía y Letras.
Cabe señalar que, desde la implementación de este corredor hace dos años, se ha observado un notable éxito en la reducción de delitos gracias, principalmente, a la presencia policial.
“Además, se ha recuperado el domo de cámaras frente a la entrada del Centro Prebisch, proporcionando una cobertura importante y permitiendo a la Policía intervenir rápidamente en caso de delitos. El monitoreo constante de estas cámaras es una herramienta clave para mejorar la seguridad en la zona”, agregó el Prof. Robín.
Asimismo, dialogaron sobre la importancia de concientizar a los estudiantes sobre cómo evitar situaciones peligrosas. “Utilizaremos nuestras redes y todos los canales de comunicación disponibles para llevar a cabo esta tarea de concientización. Estamos comprometidos en seguir trabajando conjuntamente con las autoridades policiales para garantizar un entorno seguro para todos nuestros estudiantes”, enfatizó.
Por su parte, el Crio. Insp. César Paz calificó de positiva la reunión, donde se lograron coordinar puntos clave respecto al corredor seguro para los estudiantes.
“Logramos hablar con los decanos de todas las facultades presentes. Les planteamos nuestras propuestas y discutimos cómo mejorar la seguridad. Además, acordamos la importancia de llevar a cabo una campaña de concientización entre los estudiantes sobre el cuidado personal. La seguridad es una responsabilidad compartida, y es fundamental que los estudiantes también tomen precauciones y colaboren en este esfuerzo”, señaló.
En ese sentido, el funcionario policial destacó que la articulación entre las fuerzas y las autoridades universitarias es clave para lograr una mejor seguridad para todos los estudiantes.
“Intercambiamos teléfonos con los decanos para mantener una comunicación constante y efectiva. También acordamos realizar reuniones periódicas para afinar los detalles y mejorar continuamente las medidas de seguridad”, concluyó.