“Si no es molestia, quisiera escuchar este tema para la presentación de la entrevista”, dice El Nene Lonzar con el pen drive de los tesoros en la mano listo para entregarle al operador Emanuel Godoy, quien pone play y suena Nacido para vivir, de Patrick Hernández. “Elegí este tema de cortina musical porque, aparte de ser un clásico de los 80 internacional, me gusta el nombre y me asocio a ese nombre. Soy un hombre que ha nacido para vivir y para vivir como me tocó a mí: salir a la calle a trabajar así, a pelearla todos los días, ¿no? Pero no me quejo. Lo más lindo para mí (y para otras personas) pienso que es trabajar haciendo lo que a uno le gusta. Eso es muy importante, ¿me entiendes? Y bueno, a mí me gustó esta profesión y voy a seguir siempre con esta profesión y en esta esquina”, cuenta Francisco Armando Lonzar, a quien nadie llama por su nombre.
“El Flaco Nene es un apodo que me quedó porque empecé desde niño con la venta. Trabajé en El Bajo, en la Terminal Vieja, en todo el entorno de esa zona en una época donde la gente venía en colectivo del interior. Recuerdo que era gente que venía muy temprano. Y venían al Bajo porque aquí encontraban lo que no había en sus pueblos. Ahora prácticamente hay de todo en el interior. Lo mismo pasa en los barrios: se abrieron muchos locales, entonces la gente ya no tiene que venir al centro tanto como antes y eso se siente en la venta, pero aquí estoy: en el microcentro del microcentro, en la peatonal de todas las peatonales, un año en la Mendoza, otro en la Muñecas, otro en la San Martín y ahora en la esquina de Muñecas y San Martín”, detalla El Nene, siempre de camperón con los trajes en oferta de Macowens mirándolo de costado.
Embed - 10/05/26 En El Aire - Entrevista al Flaco Nene Lonzar
“Siempre estoy aquí porque es por donde circula más gente. Tanto la Muñecas como la San Martín siempre fueron dos cuadras muy fuertes, muy concurridas. ¿Si se vende como antes? No tanto. Como te decía: en todos lados tenés para comprar de todo, hasta zapatillas y ropa; en toda la periferia, en todo el macrocentro tenés para comprar de todo entonces a la gente no le hace falta venir. Antes la gente tenía que venir. No había supermercados en los barrios. No había venta de nada. Pero sigo aquí”, explica El Nene, quien actualmente vende tres encendedores por 1.000 pesos, pero también ruda en agosto, paraguas antes de la lluvia, portatarjetas para la Ciudadana, Sube o Independencia, portadocumentos y hasta productos de temporada en ferias como las de Manantial Sur durante los fines de semana.
Sea donde sea, El Nene da sentido a su apodo y juega con sus amigos que lo rodean: otros vendedores y colegas del puesto, gestores como El Doctor Juan Carlos Varas, floristas como la Eli Cardona, inspectoras de tránsito como Cecilia Rodríguez, panchuqueros de la Muñecas, o mozos del bar Charly, flora y fauna de las peatonales tucumanas, pero sobre todo el Nene rodeado de muchos músicos y artistas como los hermanos Podazza (Ricardo, el actor; Carlos, el guitarrista), hijos de Eduardo Podazza, el bandoneonista del Quinteto de cuerdas Lonzar, donde Armando, el padre del Nene, ya lo llevaba de niño a los estudios de Rivadavia 120. Sí, como dice el jingle que ahora suena en la pausa de la entrevista: “LV12, toda una vida, toda una radio”.
*Por Alfredo Aráoz