El caso de Lucio Dupuy no sólo conmovió a toda la sociedad argentina sino que también visibilizó el número de llamadas para denunciar violencia infantil, maltrato y abuso, que reciben las líneas de ayuda que ofrece el Estado.
En el 2021 hubo unas 21.000 llamadas en todo el país. Las denuncias aumentaron un 5% en el 2022, manteniéndose estables en este 2023, con 60 llamados por día por distintos tipos de violencia hacia niños y niñas.
"La línea 102 es un instrumento que tiene más extensión territorial en algunas provincias que otras, algunas provincias han logrado la atención durante 24 horas, otras no tanto, de modo que, si bien hay llamados desiguales en las diferentes provincias, no necesariamente es un indicador de que se denuncia más o se denuncia o menos en cada provincia o que hay mas o menos violencia ", dijo a LV12 Radio Independencia, Gabriel Lerner, abogado especialista en derechos de niños y secretario Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social.
"La medición de la violencia en los niños es una tarea muy compleja, para eso yo iría a una encuesta de UNICEF y el Estado Nacional que es conocida como MICS, que es una encuesta con muchos datos. La encuesta lo que revela es, que más de 55% de los niños y niñas sufren violencia y que en nuestro país está muy naturalizado el empleo de la violencia como un mecanismo de disciplinamiento, con la idea de que la violencia pueda ser educativa para los niños, y en muchos casos, es una violencia psicológica, que afecta al campo emocional y muchas veces incluye violencia física"
"Hace falta una aldea para criar a un niño"
El especialista utilizó este proverbio africano, proveniente de Nigeria, para hablar sobre la "Ley Lucio", que ya tiene media sanción en la Cámara de Diputados y que será sancionada próximamente en el Senado. La ley no sólo tiene como propósito sensibilizar y concientizar para "reducir y erradicar violencias naturalizadas contra niñas y niños", sino también, poner en marcha lo que se conoce como "principio de corresponsabilidad".
Este principio que plantea la ley, se basa en la promoción de los derechos del niño e infancias felices a través del trabajo conjunto entre la sociedad y el Estado, entre las familias y los organismos de este. En otras palabras desde las familias, promover el buen trato y desde los organismos, en que se presenten estos casos, una "detección temprana" y compromiso para denunciar ante la Justicia o los organismos correspondientes "para que rápidamente pueda intervenir una autoridad con competencia".

