Bulacio aclaró que, si bien algunos ingenios realizaron actos simbólicos de apertura, la zafra como ciclo productivo aún no comenzó plenamente. “Hablar de zafra es hablar de cosecha, molienda y producción en marcha. Hoy todavía no estamos en esa etapa”, señaló.
Uno de los principales obstáculos es el estado de los suelos, afectados por los excesos hídricos registrados en los últimos meses. “Tenemos napas altas y mucha humedad superficial. Aunque el suelo parezca seco, con el peso de un camión o una máquina, cede fácilmente. Eso dificulta el ingreso a los campos y el traslado de la caña”, explicó.
Embed - Máximo Bulacio, presidente Centro de Agricultores Cañeros de Tucumán (CACTU)
En cuanto al desarrollo del cultivo, el dirigente indicó que las condiciones actuales favorecieron el crecimiento de la planta, pero retrasaron su maduración. “Hubo mucha agua y buena radiación, entonces la caña sigue creciendo y no entra en etapa de reserva. Eso hace que el contenido de azúcar sea bajo por ahora”, detalló.
Según los datos preliminares de organismos técnicos como el INTA y la Estación Experimental, los niveles de sacarosa se mantienen bajos, lo que confirma un retraso en la maduración. Sin embargo, Bulacio destacó que habrá una gran cantidad de caña disponible para la molienda, incluso en niveles similares o superiores al año pasado.
Respecto a las proyecciones, anticipó que la producción será alta, lo que obligará a fortalecer las exportaciones ante un consumo interno estancado. “Hoy estamos en alrededor de 1,2 a 1,3 millones de toneladas de consumo, pero no hay datos precisos. Además, hay competencia de productos importados que afectan la demanda local”, advirtió.
En materia de precios, el azúcar ronda actualmente los 35 mil pesos, aunque el sector considera que debería ubicarse entre 45 y 50 mil para alcanzar niveles de rentabilidad. “El año pasado trabajamos con entre 5% y 10% de rentabilidad negativa, porque los costos suben y el precio se mantiene”, explicó.
Por último, Bulacio alertó sobre el riesgo climático de cara al invierno. Si bien se esperan temperaturas superiores a lo normal, advirtió que las heladas pueden generar daños severos, especialmente si se combinan con posteriores subas de temperatura. “Ese contraste provoca fermentación y deterioro en la caña, lo que afecta directamente la calidad”, concluyó.