Sarmiento y Atlético Tucumán abrieron la primera fecha de la Copa de la Liga en Junín en el encuentro correspondiente a la Zona 1 del torneo doméstico. Si bien el objetivo de ambos equipos es el de engrosar su promedio para no hipotecar su futuro en una presunta lucha por la permanencia, el nombre de Lisandro López acaparó la atención del espectáculo.
El ídolo de Racing llegó al Verde para ponerse la cinta de capitán y aportar su jerarquía en la última etapa de su carrera. Es que el delantero decidió mudarse de Puerto Madero por razones familiares y el destino lo llevó a instalarse a 268 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El primer tiempo se diluyó en una lucha constante lejos de los arcos. Pero en el complemento Licha hizo valer su jerarquía con una improvisación majestuosa propia de su calidad. Con una exquisita definición por encima de Tomás Marchiori, el ídolo académico puso a Sarmiento en ventaja para despertar al público que colmó el Eva Perón.
Las lágrimas de emoción del experimentado delantero, próximo a cumplir 39 años, cautivaron a los espectadores que siguieron el cotejo a través de la pantalla de TV. El gol de Sarmiento se festejó en Junín y en Avellaneda. Con su obra concluida, Lisandro López dejó el campo con una molestia muscular para darle lugar a Luciano Gondou. Si bien el elenco de Damonte pudo ampliar la diferencia, la felicidad se tiñó de Verde. Y fue gracias a su mejor hombre.

