Ushuaia disfrutó el pasado viernes por la noche de un espectáculo increíble en el cielo, producto de una fuerte tormenta solar que provocó la aparición de las auroras australes que lo tiñeron de rojo.
Se trata de un fenómeno muy poco común en estas latitudes, que también pudo observarse en la Base Marambio en la Antártida Argentina y en diferentes partes del planeta.
En este marco LV12 Radio Independencia se contactó con Diego Hernández, trabajador del Planetario de la Ciudad de Buenos Aires Galileo Galilei.
Auroras boreales y australes
"Es el mismo fenómeno ya sea que se vea en el norte o en el sur y por una cuestión de lenguaje se ha separado el fenómeno. Cuando se ve o se produce en el norte lo llaman aurora boreal y cuando se ve en el sur lo llaman aurora austral", explicó.
"En el círculo polar ártico hay más ciudades, está Noruega, Canadá, Islandia, Groenlandia y más cantidad de gente. En el Círculo polar Antártico está la Antártida y no hay ciudades y hay muy poca. Entonces, hay muchas más fotos de imágenes de las que ocurren en el norte simplemente porque hay más gente", agregó.
¿Por qué se producen?
"Este es un fenómeno que se da por una interacción de energía o de partículas cargadas eléctricamente provenientes del sol. El sol es una estrella, es de gas muy caliente en un estado particular de plasma como llaman los científicos", informó.
Y continuó: "Eso genera muchos campos magnéticos, mucho más que los que tiene la tierra. Además, genera la liberación de energía y de material provenientes del sol que viaja en todas direcciones y se puede dar en una ocasión que viaja hacia la tierra".
"Entonces, hacia la alta atmosfera a cientos de kilómetros de la superficie interactúa con los elementos y las partículas que hay en la atmósfera de la tierra y se produce ese chispazo eléctrico que es lo que nosotros observamos como auroras", añadió.
Son bastantes frecuentes y se tienen que ver en lugares donde es de noche. Si se dan en verano para nosotros en el hemisferio sur no se van a ver, pero si se van a ver en el norte y viceversa. En estaciones intermedias como el otoño y la primavera se pueden dar en ambos hemisferios como fue en este caso.

