En los primeros siete días de abril, la región, conformada por los estados de Sao Paulo, Río de Janeiro, Minas Gerais y Espíritu Santo y cuya población suma casi 90 millones de habitantes, se contabilizaron 13.998 nacimientos, frente a 15.967 decesos.
Los datos son preliminares, ya que los notarios de todo Brasil tienen un plazo de 10 días para registrar nacimientos y fallecimientos, pero la región viene presentando una tendencia de alza en la cifra de decesos con respecto a nacimientos desde el año pasado.
En todo Brasil, la primera semana de abril tuvo 32.177 personas nacidas y 31.506 fallecidas, por lo que los especialistas calculan que el hecho observado en el sureste deberá repetirse a nivel nacional hasta finales de mes.
La población brasileña viene creciendo desde hace más de un siglo y, según las proyecciones del estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), se sitúa hoy en 212,9 millones de habitantes.
Pese a que el país registra familias cada vez menos numerosas, la población continuó creciendo en las últimas décadas, aunque pasó a registrar una cifra cada vez menor de nuevos nacimientos y un crecimiento en los fallecimientos.
Y es que los expertos apuntan que la pandemia de la covid-19, que ya deja más de 340.000 muertos en Brasil, podría acelerar el fenómeno.

