Buonocore explicó que el medicamento prescripto por su oncólogo debe comenzar a administrarse antes de una fecha límite para que resulte efectivo: “Se me vence el plazo, el 26 de junio es el plazo último para que yo pueda comenzar con el ribociclib, que tiene 12 meses después de la cirugía para que cause algún efecto; después no podría tomarlo, así que desesperada sería la palabra, recurriendo a todos los medios con más énfasis porque nada funcionó”.
La investigadora señaló además que, tras hacer pública su situación, recibió apoyo de distintas personas, aunque sostuvo que todavía no obtuvo respuestas concretas de su obra social: “Desde que decidí visibilizar la situación se está contactando conmigo mucha gente para ayudar, pero desde la obra social nada; me mandaron un mail diciendo que me iban a mandar medicamentos pero nunca hicieron nada”, detalló.
En ese sentido, cuestionó la falta de cobertura pese a sus años de aportes y remarcó que otras obras sociales sí brindan el tratamiento: “Yo trabajo hace 20 años para CONICET y hace 13 que tengo UPSN. En el gremio me dieron la misma respuesta que desde la obra social; que el medicamento no estaba en el vademécum. Todas las obras sociales están dando la medicación”.
Por último, Buonocore subrayó que la obra social aún no cumple con la resolución judicial y advirtió sobre las consecuencias de la demora en su tratamiento: “Aquí lo importante es que desde febrero vengo con esto, aquí hay una medida cautelar y la obra social no la cumple. Ahora que mi caso se hizo público me están llamando de distintos lugares y se están moviendo, pero sigo sin recibir mi medicación y tratamientos de control; sin ese medicamento me están quitando la posibilidad de vivir mejor y dignamente”, cerró.