El gobierno de EEUU alertó a Panamá sobre la creciente injerencia de empresas estatales de China y que operen puertos clave del Canal, una infraestructura clave para el comercio mundial al calificar de “influencia maligna” los intentos de Beijing por controlar puertos estratégicos en el país centroamericano.
El pronunciamiento llega tras conocerse que conglomerados chinos buscan adquirir concesiones portuarias que actualmente pertenecen a la firma CK Hutchison Holdings, con sede en Hong Kong.
Advierten que permitir que empresas como China Cosco Shipping, el gigante naviero estatal de Beijing, operen los puertos de Cristóbal y Balboa, representaría “un riesgo inaceptable para la seguridad nacional” de Panamá, de Estados Unidos y del continente.
Los puertos panameños están en el centro de una disputa geopolítica cada vez más tensa. CK Hutchison acordó en marzo un principio de venta de más de 40 terminales en el mundo —incluidos los dos en el canal— a un consorcio liderado por BlackRock y Mediterranean Shipping Company (MSC) por unos 23.000 millones de dólares. Pero la operación aún no se ha concretado. Obstáculos legales, objeciones constitucionales y el peso de las tensiones entre Washington y Beijing han ralentizado las negociaciones. La venta de puertos -varios de ellos ubicados en enclaves estratégicos como el canal- se ha convertido así en una herramienta más del conflicto sistémico entre Estados Unidos y China por el control de infraestructuras críticas.
China ha dejado en claro que no permitirá la transacción si su empresa Cosco queda fuera del acuerdo. De no concretarse esa inclusión, Beijing amenaza con bloquear la transferencia completa de los activos portuarios de Hutchison, como ya hizo en 2014 cuando frustró una alianza entre navieras occidentales que percibía como perjudicial.

