Es la tercera vez en el transcurso de un mes que se produce una amenaza de bomba en un establecimiento educativo de la provincia. En esta oportunidad sucedió en el Colegio San José de Calasanz.
Ante la amenaza las autoridades del establecimiento decidieron la suspensión de clases e inmediatamente se aplicó el protocolo para estos casos con la intervención de personal de Bomberos de la Policía de Tucumán, que logró determinar que no había ningún explosivo en el lugar. Desde el Ministerio de Educación de la provincia confirmaron que se trató de otra falsa amenaza.
En los últimos tiempos se vivió una situación similar primero en el Colegio Belgrano y después en el Montserrat. En ambos casos también se trató de una falsa alarma.

