La leche materna contiene todos los nutrientes que tu bebé necesita durante los primeros 6 meses de vida. Protege al niño de infecciones y tiene beneficios en todos los planos. Para poder sostener la lactancia, es clave aprender algunas claves sobre la extracción y sobre cómo calentar leche materna para que llegue a tu bebe en óptimas condiciones.
Cómo calentar la leche materna
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Lo primero que debés tener claro es que la leche materna se puede calentar, pero nunca se debe subir su temperatura por encima de la del ambiente. Debe estar tal cual la tomaría un bebé al momento de lactar. No hay que calentarla en el microondas ni agregarle agua hirviendo ni ninguna otra cosa que la altere. Es fundamental este punto.
Hay tres maneras en las que se puede subir la temperatura de la leche refrigerada:
Extracción de la leche materna
Para poder aprovechar la leche que producís y el bebé no llega a tomar, es importante aprender cómo extraer la leche materna y cómo conservarla luego de la extracción para que mantenga sus propiedades y beneficios hasta el momento de dársela al bebé.
Cómo sacarte leche paso a paso
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Antes de comenzar este proceso, es primordial que te laves bien las manos con agua y jabón y que tengas preparado y limpio un recipiente para depositar la leche que logres extraer. Todo debe estar desinfectado y muy bien higienizado.
Este recipiente puede ser una mamadera de plástico duro, un recipiente de vidrio apto para alimentos o bolsitas especiales para leche materna. Deben ser previamente enjuagados con jabón y abundante agua. Lo ideal es esterilizarlos y hoy hay muchos accesorios que permiten hacerlo fácilmente.
Luego, para la extracción, es importante que elijas un lugar tranquilo y privado. Sentirte segura ayuda a que baje la leche. También es importante que el lugar esté limpio, seco y que esté lejos de alimentos.
Podés hacer la extracción de manera manual (te aconsejamos que hables con una puericultora o con un profesional de la salud para saber cómo proceder) o con un saca leche manual o eléctrico, que facilita mucho las cosas. Te recomendamos que tengas un vaso o una botella con agua a mano. Es importante que te mantengas hidratada para seguir produciendo leche y para no afectar tu salud.
El procedimiento no debe llevar más de 10 o 15 minutos y no debería generar ningún tipo de dolor o incomodidad. Es un momento que podés disfrutar incluso para estimular la producción. Si te genera molestias, hablá con un profesional de la salud.
Recordá que no hay una hora del día estipulada para extraer tu leche pero lo ideal es hacerlo durante el día porque la producción de leche es mayor.
Fuente: Buena Vibra

