a vicepresidenta Cristina Kirchner decidió presentarse como querellante en la causa por el atentado del que fue víctima en el barrio porteño de Recoleta.
Nuevas pruebas que comprometen a los acusados
“Borra todo”, le dijo Agustina Díaz a su amiga Brenda Uliarte después del fallido atentado contra Cristina Kirchner en la noche del 1 de septiembre en la esquina de Juncal y Uriburu. Minutos antes, Fernando Sabag Montiel había apuntado la Bersa .32 en la cara de la ex jefa de Estado. “¿Por qué falló el tiro.? ¿Cómo mandaste a este tarado?... Y después ¿se puso nervioso?”, preguntó en un mensaje Agustina después de ver el episodio en televisión. De todo esto tendrá que dar explicaciones mañana cuando sea indagada por su vinculación en el atentado, revelaron fuentes judiciales.
De esos mensajes se desprende que la joven que estaba agendada como “amor de mi vida” en el teléfono de Brenda sabía antes y después lo que la pareja iba a concretar: el plan para matar a la Vicepresidenta.
De los teléfonos surge la decisión de cometer el hecho hasta el punto de que Sabag Montiel y Brenda hablaron de alquilar un departamento frente al departamento de Cristina Kirchner, confirmaron las fuentes consultadas.

