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La contracara del ejercicio casero, lesiones y sobreesfuerzo

Con la rutina del ejercicio en el hogar, cualquier mal movimiento o fuerza pueden generar problemas a futuro al entrenar sin la mirada del profesional.

El aislamiento social preventivo y obligatorio disparó la imaginación de las personas que realizaban ejercicio físico asiduamente y buscan no perder el ritmo, pero también puso a entrenar a muchos que no estaban haciendo ninguna actividad.

“El periodo de cuarentena nos obliga necesariamente a reinventarnos en muchos aspectos de nuestra vida; la actividad física es uno de ellos, y como aconsejamos frecuentemente, es necesario que sea en su punto justo, ya que el exceso o su práctica en forma inadecuada conlleva un perjuicio para el aparato locomotor”. Gonzalo Pardo es licenciado en Kinesiología (MN 11268) y docente de la Universidad Isalud y, tras remarcar la importancia de “no dejar de moverse”, aclaró que “existen una serie de cuidados que deben tenerse a la hora de ejercitar en casa para poder cuidar el cuerpo y evitar futuras lesiones”.

En la misma línea se manifestó Claudia Lescano, profesora de Educación Física y licenciada en Alto Rendimiento Deportivo, quien consultada por Infobae señaló que “el ejercicio físico libera el estrés que genera una situación de incertidumbre como la que se está viviendo, que aumenta los niveles de cortisol, y puede llegar a volverse crónico”. “A través del ejercicio segregamos hormonas como las endorfinas, que ayudan a bajar ese cortisol crónico y también a conciliar el sueño, ya que el movimiento ocasiona un gasto de energía”, explicó.

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El ejercicio en casa, una rutina durante la cuarentena.

El ejercicio en casa, una rutina durante la cuarentena.

- ¿Es recomendable que una persona que no estaba haciendo ninguna actividad física comience ahora?

- Creo que siempre es recomendable la actividad física y cualquier momento puede ser el indicado para empezar un hábito saludable. Cada vez hay más evidencia acerca de los beneficios del ejercicio físico en relación a la salud y sobre todo a la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes tipo 2 o la hipertensión tan propias de estos tiempos.

Sobre qué rutinas o ejercicios son recomendados y cuáles no, según el nivel de entrenamiento y la actividad, Lescano consideró que “cualquier tipo de ejercicio es recomendado siempre que sea dado por profesionales, que son los únicos que pueden saber hasta dónde puede realizar una persona un determinado ejercicio”.

“Se debe buscar una rutina sujeto a la condición física de cada persona, es decir que pueda completar la cantidad de repeticiones que demanda cada ejercicio en forma cómoda -explicó Lescano-. Hay que estar atento que tanto el ritmo de la respiración como de la frecuencia cardíaca sea el adecuado y que siempre que se alcance una fase anaeróbica, que es la deuda de oxígeno, se debe esperar, recuperar la frecuencia y después iniciar nuevamente el ejercicio físico”.

Si se padece una lesión preexistente, "se debe prestar especial atención a los ejercicios que se eligen: el límite siempre es el dolor o la molestia en la zona y no debe olvidarse que todo ejercicio requiere de una entrada en calor y una vuelta a la calma".

Pardo aconsejó que “quienes no requieren un entrenamiento específico, que traten de hacer 20 minutos de actividad física al menos tres veces por semana”. “Los ejercicios recomendados son aquellos que proporcionan mejoras al sistema cardiopulmonar, como los ejercicios aeróbicos (bicicleta fija o simplemente caminatas por el hogar) con control de la frecuencia cardiaca para que la misma se encuentre en el rango entre las 120 a 160 pulsaciones por minuto, como así también ejercicios que involucren la movilidad global e incluyan los grandes grupos musculares de manera integral”, dijo, y ejemplificó:

  • -Círculos con los brazos
  • -Movilización de muñecas y manos
  • -Extensiones de codo
  • -Sentadillas
  • -Abdominales

“Ahora está muy de moda realizar entrenamientos muy fuertes, pero ojo porque las personas no saben hasta dónde pueden -observó Lescano-. Ante síntomas anormales que podamos sentir en cuanto a ritmo cardíaco, frecuencia cardíaca, posturas, incomodidad muscular etc, la recomendación es parar el ejercicio y no realizarlo más”.

En ese sentido, enumeró que las lesiones más comunes que pueden aparecer según el tipo de actividad tienen que ver con tendinitis y desgarros, que, según ella “pueden estar a la orden del día”. “También problemas de ligamentos en las rodillas, justamente por un ejercicio inadecuado a la condición física actual que tenga la persona. Es por eso que los profesionales antes de hacer un plan de entrenamiento hacemos una evaluación inicial para elaborar un plan sujeto a las condiciones físicas de cada uno”.

¿Y cuánto tiempo entrenar? Para Lescano, “una sesión de entrenamiento, cuanto más corta debe ser más intensa”. Y tras recomendar “de 40 minutos a una hora o 30 minutos intensos todos los días”, recordó “hidratarse correctamente siempre”.

FUENTE: infobae

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