El guardián de la hazaña de "Los 33 de Atacama" revolucionó LV12

La mina San José, donde 33 mineros quedaron atrapados en 2010 por espacio de 70 días, prácticamente fue abandonada tras la tragedia, que tuvo un final feliz el 13 de octubre de ese año con el rescate de todos los trabajadores. La historia de Jorge Galleguillos.

Nuestra provincia le abrió sus puertas al XX Congreso Geológico Argentino, que recibirá a expertos y contará con la presencia de 800 expositores, entre los que se encuentra Jorge Galleguillos.

Él es conocido como 'El guardián de la hazaña de Los 33 de Atacama'. La mina San José, donde 33 mineros quedaron atrapados en 2010 por espacio de 70 días, prácticamente fue abandonada tras la tragedia, que tuvo un final feliz el 13 de octubre de ese año con el rescate de todos los trabajadores desde 700 metros de profundidad. 

Galleguillos visitó LV12. "Gracias por invitarme a esta radio, que me comentaron que es la más escuchada a nivel regional. Gracias a Dios estoy vivo y agradecido de las personas que me quisieron traer a visitar esta ciudad y a un Congreso de Geólogos. Es un agrado y es un premio a la vida que me pueden haber dado".

Y de inmediato comenzó a repasar la historia que marcó su vida. "Tenía 46 años trabajando en la minería. Empecé a trabajar acompañando a mi papá como a los 10 años y a los 12 años tuve mi primer sueldo y desde ahí me fui solo. Yo trabajaba de maestro de servicios, instalba red de agua y de aire, ventilación, a veces era chofer de servicio". 

"Donde llegó la sonda son 688 metros. El último nivel está unos 90 metros más abajo", precisó.

Luego recordó el día del derrumbe. "El primer día fue algo bien difícil. Ese día nos tocaba el primer día del turno. Tenía que hacer un trabajo. Trabajábamos siete por siete. Mi hermano me llamó como a las diez de la noche y me dijo 'estamos listos, mañana tienes que hacer el trabajo, vamos a agrandar el caudal, en el nivel 90 sur hay que hacer la reducción, pero tienes que ir al taller. Tienes que hacerlo a la hora de colación, porque a esa hora puedes cortar el aire, la energía, el agua". 

"Fuimos a trabajar. Entramos todos a la mina entre la 1.10 y la 1.20, y el derrumbe fue a la 1.40. En el mismo momento no se sintió ruido. Nos encontramos con una cantidad de polvo que impedía ver. Pensábamos que había quemado un disparo abajo, no pensamos que se había derrumbado. El camión quedó atravesado y se empezó a mover, fue terrible, perdió 16% de capacidad auditiva. Me ví atrapado en roca. Se derrumbaron las rocas y quedé inmóvil. Ví a mi mamá y a mi nieto de seis días lo tuve en los brazos, lo ví", exclamó con un nudo en la garganta que le cortó el relato unos segundos.

Admitió que todos en algún momento sintieron que no salían con vida. "Primero tuvimos unos días que no se sentía nada. De repente se sentían ruidos, pensábamos que eran máquinas, pero era la mina que seguía crujiendo y estaba avisando otras cosas. Después sentimos golpear la tierra y nos dio una esperanza".

"La oración y la esperanza fueron los mejores alimentos que tuvimos, porque desde el primer momento después de buscar todas las salidas no encontramos nada, bajamos al refugio a conversar. Nos tomamos de la mano y una persona hizo la oración. Con eso nos alimentamos", repasó.

También destacó que "la mina San José se convirtió en un centro turístico. Desde el primer momento empecé a ir. Se construyó un Centro de Interpretación donde se les explica a los turistas lo que pasó. Es un mirador. Se inauguró en 2013".

Explicó cómo se asignaron los turnos de salida. "Fue un estudio médico. Hablaron con todos. Los 10 primeros fueron los más hábiles, en la segunda etapa los más débiles y en la tercera etapa los más fuertes".

"No me gustó para nada. Tiene un 5% de la historia. Sólo me consultaron cómo me inicié en la minería", cerró el minero chileno. 

GP.

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