De acuerdo al informe del Observatorio Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), únicamente el 11% de las víctimas se presentaron ante la Justicia para denunciar los hechos, mientras que el 75% de ellas tenía una orden de restricción contra el agresor y el 12% botón antipánico.
Desde el 1° de enero hasta el 31 de agosto hubo 127 femicidios directos, 15 vinculados de varones/niños, ocho trans/travesticidios, 17 feminicidios en contexto de narcotráfico y crimen organizado y nueve suicidios feminicidas.
Además, 132 niños y adolescentes se quedaron sin madres, al tiempo que Santiago del Estero (1,7), Santa Fe (1,6) y Catamarca (1,4) son las provincias con tasas más altas de feminicidios en el país.
Las armas de fuego fueron las más utilizadas para matar (32%), seguidas por las armas blancas (24%) y otras modalidades como asfixia (13 %) y golpes (11 %).
La edad promedio de las víctimas es de 39 años; 16 eran niñas y adolescentes y 17 eran adultas mayores, a la vez que el femicida tiene 41 años.
MuMaLá criticó la falta de prevención y políticas para abordar esta problemática social, por lo que exigió "a nivel nacional la restitución de los presupuestos, las estructuras funcionales y las iniciativas que garantizan el derecho a vivir libres y sin miedo".
FUENTE: NA