La hipertensión arterial ocurre cuando la presión con la que circula la sangre dentro de las arterias se mantiene elevada de manera sostenida. Como en la mayoría de los casos no presenta síntomas, suele denominarse “el enemigo silencioso”. Sin embargo, si no es detectada y tratada a tiempo, puede provocar complicaciones graves como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, daño renal y deterioro de la visión.
Cómo se diagnostica
La única forma de detectar la hipertensión es mediante la medición periódica y correcta de la presión arterial. Se considera que una persona es hipertensa cuando registra valores iguales o superiores a 140/90 mmHg en controles repetidos.
El diagnóstico temprano permite iniciar cambios en el estilo de vida y, cuando es necesario, un tratamiento médico oportuno para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
El tratamiento comienza con los hábitos
Desde el CeCaMM remarcaron que el abordaje de la hipertensión no depende exclusivamente de la medicación, sino que los hábitos saludables cumplen un rol central tanto en la prevención como en el tratamiento.
Entre las principales recomendaciones se destacan:
- Reducir el consumo de sal.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Realizar actividad física regularmente.
- Evitar el tabaquismo.
- Moderar el consumo de alcohol.
- Dormir adecuadamente.
- Aprender a gestionar el estrés.
Menos sal, más salud
Uno de los pilares del tratamiento nutricional es disminuir el exceso de sodio en la alimentación diaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir menos de cinco gramos de sal por día, equivalente a una cucharadita de té. Sin embargo, gran parte de la población supera ampliamente esa cantidad.
Además del salero, existe el llamado “sodio oculto”, presente en numerosos alimentos ultraprocesados y de consumo habitual, como:
- Embutidos y fiambres.
- Snacks y productos de copetín.
- Caldos y sopas instantáneas.
- Galletitas y panificados industriales.
- Conservas y aderezos.
- Quesos y comidas rápidas.
Consejos para reducir el sodio oculto
El equipo del CeCaMM recomienda:
- Leer las etiquetas nutricionales y elegir productos con menor contenido de sodio.
- Evitar agregar sal antes de probar la comida.
- Cocinar más preparaciones caseras.
- Reemplazar la sal por condimentos naturales como ajo, perejil, orégano, pimienta, limón o cúrcuma.
- Disminuir el consumo de alimentos ultra procesados.
Desde el Centro de Cardio metabolismo recordaron que la hipertensión puede prevenirse, detectarse y tratarse. “Controlar la presión arterial salva vidas”, remarcaron los profesionales, al tiempo que invitaron a la comunidad a incorporar hábitos saludables que protejan el corazón y mejoren la calidad de vida.
Jornada de concientización y controles gratuitos
Para acompañar la conmemoración del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, el CeCaMM organizará este lunes 18 de mayo una campaña de concientización y visibilización en la Plaza Sortheix, ubicada en Inca Garcilaso al 1600, en el Barrio Terán.
Durante la jornada, que contará con la participación del equipo del programa Ciudad Activa, se realizarán controles gratuitos de presión arterial y se brindará información sobre factores de riesgo cardiovascular, junto con recomendaciones para reducir el consumo de sal y abandonar el hábito de fumar como parte de las estrategias de prevención.
Los vecinos pueden sumarse al canal de WhatsApp del CeCAMM para acceder a información y recomendaciones sobre el cuidado de la salud a través del siguiente enlace: https://whatsapp.com/channel/0029VbB4lbK7z4kXawh91J0M