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Impuesto a las ganancias: cambios a empleados y jubilados

Cuáles serán las reformas y los principales puntos de la ley de Impuesto a las Ganancias que está próxima a ser aprobada. Asombra la velocidad de su tramitación en el Congreso.

Modificaciones en el Impuesto a las Ganancias para empleados y jubilados: Los cambios en camino a ser ley se ocupan de un gran sector de contribuyentes, pero a su vez denotan un olvido relevante: la situación de los autónomos. Éstos únicamente resultan alcanzados por dos aspectos del total propiciado. No se reformulan las tasas progresivas.

El texto que la Cámara de Diputados aprobó el pasado domingo 28/3 está próximo a convertirse en ley. Tiene dictamen en Senadores y asombra por la velocidad con que tramita en el Congreso.

1|Enumeración de las reformas del Impuesto a las Ganancias

Los principales puntos de la próxima reforma legal son los siguientes:

1) Exención de bonos por productividad o conceptos similares, hasta el monto equivalente al 40% de la ganancia no imponible. La medida únicamente beneficiará a quienes su remuneración bruta mensual no supere los $ 300.000.

2) Exención para ciertos suplementos particulares que perciba el personal militar.

3) Exención del aguinaldo (SAC) para los sujetos cuya remuneración bruta mensual no supere los $150.000.

4) Se habilita la deducción del conviviente como carga de familia, que hasta el momento únicamente se permitía en caso de matrimonio (cónyuge).

5) Se incrementa en un 100% la deducción en caso de hijos incapacitados para el trabajo.

6) Los empleados en relación de dependencia -públicos o privados- dejarán de pagar el impuesto cuando su remuneración bruta mensual no supere los $150.000. Para ello se incrementará la deducción especial que corresponde a los mismos hasta neutralizar la ganancia neta proveniente del empleo.

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Cuáles son los cambios para empleados y jubilados del impuesto a las ganancias.

Cuáles son los cambios para empleados y jubilados del impuesto a las ganancias.

7) Cuando se supere la remuneración bruta mencionada precedentemente, pero no exceda de $173.000 mensuales, el Poder Ejecutivo definirá una deducción adicional para morigerar la carga tributaria. La forma -o fórmula- no está definida en el texto.

8) Los jubilados, bajo ciertas condiciones, podrán reemplazar la ganancia mínima no imponible y la deducción especial por una deducción específica equivalente a ocho (8) haberes mínimos garantizados. Así, hoy un jubilado pagaría el impuesto a las ganancias cuando su haber supere los $164.568.

9) Se aclara que las asignaciones vitalicias de presidentes y vicepresidentes están gravadas.

10) Las deducciones por viáticos serán realizadas según lo que estipule el convenio (CCT) o -de no estar estipulados por convenio- según lo efectivamente liquidados por recibo que provea el empleado. La deducción no podrá superar el 40 por ciento de la ganancia mínima no imponible.

11) No estará sujeto al impuesto el reintegro documentado con comprobantes de gastos de guardería y/o jardín materno infantil, que utilicen los contribuyentes con hijos de hasta tres (3) años de edad cuando la empresa no contare con esas instalaciones, como así también la provisión de herramientas educativas para los hijos del trabajador y el otorgamiento o pago debidamente documentado de cursos o seminarios de capacitación o especialización y, para este último caso, hasta el límite equivalente al 40 por ciento de la ganancia mínima no imponible.

12) Se autoriza al Poder Ejecutivo a incrementar los montos mencionados precedentemente y, junto con la Administración Federal de Ingresos Públicos, a dictar las normas complementarias e interpretativas de la reforma, en orden a promover "...que la carga tributaria del Impuesto a las Ganancias no neutralice los beneficios derivados de la política económica y salarial asumida tendiente a dar sostenibilidad al poder adquisitivo de los trabajadores [], jubilados [] y fortalecer la consolidación de la demanda y del mercado interno nacional".

13) Se prorroga hasta el 30/9/21 la exención dispuesta por la Ley 27.549 respecto de remuneraciones devengadas en concepto de guardias obligatorias, horas extras y de todo otro concepto que se liquide en forma específica y adicional con motivo de la emergencia sanitaria por el Covid-19.

14) Como se trata de un impuesto de ejercicio, el efecto de todas las modificaciones anteriores será retroactivo al 1 de enero de 2021. Ello implicaría -salvo reglamentación diferente- la devolución del exceso del Impuesto a las Ganancias retenido por los empleadores en meses anteriores, por no haberse aplicado estas novedades.

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2|Algunas reflexiones

Basta con repasar el resumen precedente para advertir que existe un notable olvido de la situación de los autónomos. Para ellos únicamente resulta de aplicación lo mencionado en los puntos 4) y 5).

Con los cambios que se proponen, la discriminación contra el autónomo es extrema, a tal punto que comenzará a pagar el impuesto cuando sus ganancias mensuales superen los siguientes importes:(Ver cuadro)

Quien realice el mismo trabajo pero en relación de dependencia no estará sujeto a impuesto mientas su remuneración bruta no exceda los $ 150.000 mensuales. El concepto de capacidad contributiva brilla por su ausencia.

El proyecto también expone una desigualdad para aquellos con hijos pequeños y deban contratar un servicio de guardería. El autónomo no tendrá el reintegro de esos gastos y tampoco podrá deducirlos impositivamente. Estamos ante una verdadera discriminación tributaria para las madres que trabajan y son autónomas. Con el lenguaje inclusivo no se resuelven los problemas.

A su vez, un trabajador dependiente abonará sus servicios de salud (obra social) sin IVA, mientras que el autónomo deberá afrontar un 10,5% de IVA en caso de medicina prepaga. El autónomo no sólo pagará más caro, sino que únicamente podrá deducirse el 5% de la ganancia neta; para el dependiente no hay límite.

Otro punto no tratado es la falta de progresividad que presenta la escala de las alícuotas. En el año 2000 el 35% se aplicaba sobre ganancias netas que superaban los u$s120.000, luego todo se fue desvirtuando con la inflación, hasta nuestros días.

Actualmente, la alícuota máxima del 35% se aplicará cuando la ganancia neta anual sujeta a impuesto supere el monto de $1.032.522,30 que son u$s6.890.

El problema es que no existe una verdadera progresión en función de cambios notorios en la capacidad contributiva del sujeto alcanzado. El paso de un tramo a otro de la escala se da por cambios poco significativos.

En este escenario, la propuesta legislativa comentada es una suerte de "todo o nada" para los empleados, jubilados y pensionados, que toma como parámetro una retribución mensual de $150.000. Para quienes tienen remuneraciones mensuales superiores no se corrige el descalabro existente. Como tampoco el maltrato fiscal para con los sujetos autónomos.

Sin dudas, estos pequeños cambios son bienvenidos y merecen celebrarse, pues traerán alivio para muchos trabajadores y sus familias.

Pero por otro lado, no podemos ser conformistas. Los autónomos también son trabajadores argentinos y merecen un trato impositivo digno. Además, son quienes arriesgan su capital en cada emprendimiento y dan trabajo a muchas familias.

FUENTE: Ámbito

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