El próximo domingo 19 de noviembre Argentina define quiénes serán los gobernantes elegidos para marcar el rumbo del país. En estos comicios, como en los que se vienen haciendo desde 2012 cuando se sancionó la ley 26.774 que amplió el derecho al voto a ciudadanos de 16 y 17 años, miles de jóvenes se expresarán en las urnas y elegirán a sus candidatos en función de sus maneras de percibir el mundo, sus ideales y las propuestas que más los convencen para definir el destino patrio. ¿Qué los inquieta? ¿Cómo participan? ¿Cuáles son las preocupaciones de los jóvenes hoy?
Por este motivo, LV12 se contactó con Miriam Kriger investigadora del CONICET, que desde hace más de 15 años busca conocer la percepción de voto de los jóvenes.
Hitos en la politización juvenil
Kriger asegura que con la crisis de 2001 nació un nuevo ciclo de politización juvenil que no dejó de ampliarse en términos cuantitativos aunque fue modificando sus dinámicas: "En primer lugar, empezaría diciendo que no existe la juventud, existen las juventudes. En Argentina tenemos un fuerte movimiento de politización juvenil en términos partidarios, es decir de juventud que vuelve a los espacios políticos más formales o más tradicionales, en bloques, en frentes o en movimientos estudiantiles y movimientos territoriales a partir del 2001".
Y continúa: "Es parte de un fenómeno global y en América Latina tiene sus particularidades y en Argentina venimos notando eso. Es cierto que a partir del año 2010 con la muerte de Néstor Kirchner se vive una aparición de los jóvenes en la calle, en 2015 se vive la aparición de los jóvenes del PRO, en 2018 se vive la aparición de las chicas del feminismo y ahora vivimos la aparición de los jóvenes de ultraderecha".
Es decir, que somos una sociedad que deberíamos preguntarnos qué nos pasa cada vez que los jóvenes entran en escena, toma la forma de una aparición o una irrupción un fenómeno que ya lleva su tiempo, tiene su pluralidad, hay jóvenes en todos los espacios políticos.
Más allá del voto
En esta misma línea, analiza la particularidad de los jóvenes de ultraderecha: "La particularidad de la ultraderecha o de los libertarios es que se han constituido como una fuerza política juvenil, es decir a diferencia de otros partidos que tienen una juventud peronista, una juventud del PRO, una juventud de la izquierda, la Libertad Avanza se presenta como enteramente joven. Entonces, también hay lo que podemos llamar una juvenilización de la política, además de una politización de la juventud".
Esto nos convoca a que hagamos un esfuerzo por diferenciar entre el régimen de visibilidad, lo que se ve en primer plano, lo que aparece y lo que sigue estando. Hay una enorme pluralidad en la política de los jóvenes y un enorme dinamismo. Jóvenes que cambian de espacio y van alternando entre los espacios.
"El fenómeno de los jóvenes libertarios, es un fenómeno muy importante que tiene número y que tiene mucha visibilidad, pero no toma totalmente a la juventud. Lo que sí es interesante es que comenzó siendo un fenómeno mayoritariamente masculino y después fue captando más mujeres. Por otra parte, es un fenómeno transversal, es decir que existe en distintas clases sociales, aunque fue creciendo en los sectores más populares", añadió.
En este sentido, Kriger indica que los jóvenes tienen una agenda propia en temas como género, ambiente, entre otros, y que tuvo sus expresiones notorias como cuando se realizaron las movilizaciones por la sanción de la ley sobre el acceso a la interrupción del embarazo.
"Las primeras manifestaciones libertarias son antifeministas, lo primero que se destaca es el tipo de intervención política bastante violenta en sus formas en la cruzada contra el aborto. Entonces ya nacen como un movimiento que se opone mucho a las políticas identitarias", comentó.
En este último año sumaron población femenina, sino no tendríamos estos números. En la ciudad de Buenos Aires no superó el 30%, es decir que no estamos hablando de un fenómeno que toma a toda la juventud, pero sí que tiene una enorme visibilidad porque son muy activos, porque sus formas de protesta son muy visibles.
Además, la especialista marca la llegada de la pandemia como otra dinámica de politización juvenil: "El movimiento libertario y los movimientos de ultraderecha en el mundo no se pueden pensar en la centralidad que adquirieron, sino pensamos en la pandemia y si no pensamos en el estallido del movimiento feminista un poquito antes. Hay cosas que adquieren muchísima visibilidad y por ahí no toman toda la escena, pero si toman el primer plano".
"Es difícil poder diferenciar entre la visibilidad que adquieren ciertos fenómenos y la realidad que tienen, además determinar la potencia que tienen, es decir cuánto durarán, cuánto se institucionalizan, si se trata de un fenómeno que va a pasar rápido o que parece estar asentándose sobre unas bases más permanentes", agregó
Respecto a la influencia de la familia y el entorno en las elecciones de los votantes jóvenes de ultraderecha, responde los siguiente: "Yo lo llamo ámbito de socialización política, la escuela, los amigos, en algunos casos el templo y en otros casos el barrio o la organización vecinal, es decir hay muchos ámbitos de socialización, las redes sociales son un ámbito de socialización importante y por otra parte ha cambiado con tiempo la influencia que tienen y además no es la misma en cada clase social".
Si bien es cierto que la familia ha marcado durante mucho tiempo la presencia en cuanto al voto, cada tanto vos tenés juventudes que se oponen a su familia. En este sentido un rasgo interesante de los libertarios es poder presentarse como generacionalmente rebeldes.
Muchos jóvenes quieren Estado y Universidad Pública, simpatizan con candidatos, tienen deseo de participar y hay una desilusión, pero no con la política sino con los políticos: "Hay algo muy interesante en el fenómeno de los jóvenes libertarios y es que cuando vos entrevistas a estos jóvenes, en realidad te encontrás con que su modo de pensar no coincide con la plataforma del partido ni con sus ideas centrales. Una parte muy importante de estos jóvenes de ultraderecha quieren universidad pública y gratuita, quieren que el estado intervenga en ayuda social. Es decir que estos jóvenes a pesar de formar parte de un espacio de ultraderecha, no tienen una ideología o un sentir de ultraderecha".

