Este año tiene la particularidad que tendrá dos martes 13: uno en enero y otro en octubre. En tanto, también habrá tres viernes 13 otra fecha que se considera de mala suerte en febrero, en marzo y en noviembre.
Rituales
Luciana Gramajo, terapeuta holística, indicó en LV12, que "el martes, que es el dios de la guerra, más el 13, que es un número medio caótico en diferentes culturas, es como la sumatoria de un montón de desgracias, por eso todos estamos como sugestionados". Pero, "el martes 13 tiene una energía sumamente potente y vamos a aprovecharla para hacer como una muerte simbólica que hablará de todas aquellas cosas que nosotros queremos soltar para que algo nuevo renazca".
- Nos vamos a parar en un lugar donde nos dé el sol y ponemos las manos en el pecho. Pediremos al sol que libere todo lo que no nos sirve, la mala suerte, lo que nos está deteniendo o frenando para conseguir ese objetivo que tenemos. Esto no durará más de 5 minutos.
- Antes de entrar a la ducha, vamos a mentalizar de nuevo todas aquellas cosas que no no están permitiendo llegar a los objetivos o que simplemente no aportan nada benéfico. Esto aplica a vínculos, trabajo o temores. Muchos están en épocas académicas con finales. Le pediremos al agua que arrastre todas esas cosas negativas.
"Aprovechemos para empoderarnos y no pensar en cosas trágicas, sino, cuál es el beneficio que le puedo encontrar a este día, que es muy poderoso. Vamos a aprovechar esta energía en nuestro beneficio", agregó.
El gato negro absorbe la mala energía
Luciana desmintió que los gatos negros sean de mala suerte. "Son transmutadores energéticos por excelencia, así que si nos encontramos uno, nos acerquemos si nos permite. Toda esa mala energía la va a absorber. No le temamos a los animales, es una superstición vieja".
Pulserita roja
En cuanto a amuletos, recomendó comprar un hilo de lana, de cinta bebé o lo que quieran, pero en color rojo. "Le van a hacer 7 nuditos, porque es un número mágico y poderoso. En esos nudos vamos a mentalizar lo que queremos atraer y lo colocamos en tobillo o muñeca izquierda".
Por último, "le vamos a pedir a la pulserita que cuando sea su momento se vaya tranquila y en paz".