Fueron condenados a 45, 42 y 18 años de prisión por haber abusado sexualmente a niños y adolescentes sordos e hipoacúsicos en el Instituto Próvolo de Mendoza. Se trata de los curas Nicola Bruno Corradi y Hugo Corbacho Blanc, y el jardinero Armando Ramón Gómez. "Hemos tenido una sentencia de verdad", dijo Oscar Barrera abogado querellante en la causa para LV 12.
Para el letrado se cerró el primer circulo de responsabilidades que significa mucho para las víctimas. "Se reconoció lo que lo que sufrieron las víctimas. Se terminó con la manipulación de que las las víctimas y sus interpretes mentían, que era una confabulación de los sordos para quedarse con los bienes de la iglesia como lo dijo el obispo de Verona. Se terminaron con los agravios".
Barrera contó que las victimas se cansaron de esperar una respuesta de la Iglesia Argentina. "Ya no les importa que decisión toma. Aquí el problema es la institución siempre se la privilegió y no cuidó a su gente. Ayer la familia de las victimas daban gracias a Dios por la sentencia, no perdieron de su fe, pero si el descreimiento en la institución", reveló.
"No hay un acercamiento de la Iglesia. Siempre quisieron entorpecer la causa para obtener información para beneficios de ellos y no tuvieron la actitud de abrazar la causa y revertir el daño a las victimas", sostuvo.
Obstáculos
Barrera dijo que el proceso fue muy complejo porque ocurrió hace más de 10 años. "Toda victima de abuso tiene un bloqueo por denunciar sea por el mismo daño o la presión del abusador. Hay que romper el silencio las víctimas de abuso no son propensas de denunciar y mas si pasa en la adolescencia o niñez. A eso hay que sumarle que este caso eran chicos sordos", analizó el letrado.
Los jóvenes y niños abordados por profesionales de psiquiatría y psicología a través de Cámara Gesell. "Se grabaron las citas para que no vuelvan a declarar en la causa", detalló.
"Esperábamos una sentencia de estas características. El tribunal estuvo a la altura de las circunstancias", cerró Barrera.

