Una militante de la agrupación H.I.J.O.S, cuya identidad se ha mantenido en reserva, fue abordada por dos individuos dentro de su domicilio. Los atacantes ingresaron violentamente, la sometieron a golpes, abusos sexuales y amenazas de muerte. La militante fue atada y recibió claras intimidaciones con armas de fuego, dejando en claro que el objetivo no era el robo, sino su vida misma.
Desde H.I.J.O.S, han señalado que el brutal acto constituye un claro ataque político, motivado por la militancia en derechos humanos y feminista de la víctima. Además, se destaca que nada de valor económico fue sustraído, sugiriendo que el objetivo principal era intimidar y silenciar a la militante y a la agrupación.
Los agresores, antes de huir, dejaron pintada en la pared la sigla "VLLC" (Viva la libertad carajo), lo que, según la agrupación, podría ser un indicio de la motivación política detrás del ataque.
El comunicado también apunta a las autoridades nacionales, responsabilizándolas por generar un clima de odio que incita a la violencia contra quienes defienden los derechos humanos. Se exige un inmediato esclarecimiento del hecho por parte del poder judicial y se hace un llamado a la sociedad para condenar estos actos de violencia política.

