En el corazón de la Puna de Salta, a 3.500 metros de altura, la mina Lindero descubrió 11 millones de onzas de oro, valuadas en US$37.000 millones al precio actual y cuyo hallazgo es comparable a los mayores yacimientos de América del Sur y abre un nuevo capítulo para la minería argentina.
Operada por Mansfield Minera S.A., la mina inició operaciones en 2020 como el primer proyecto aurífero a cielo abierto de Salta, con una inversión inicial de US$440 millones. Lo que comenzó como una búsqueda de cobre derivó en un descubrimiento histórico de oro.
Las reservas probadas y probables alcanzan 84,2 millones de toneladas de mineral con una ley promedio de 0,63 gramos por tonelada. Este volumen ubica a Lindero entre los yacimientos más prometedores de la región, junto a proyectos de cobre y litio en otras provincias del NOA.
La explotación generará regalías para Salta y cientos de empleos directos e indirectos, revitalizando una zona históricamente relegada.
La Cámara Argentina de Empresarios Mineros proyecta que la minería podría triplicar exportaciones y llegar a US$12.000 millones en 2032, además del cobre y el litio de San Juan, Catamarca y Jujuy.
El oro de Lindero no solo es valioso por su cotización: su conductividad eléctrica y resistencia a la corrosión lo vuelven insumo esencial en industrias tecnológicas, desde electrónica de consumo hasta paneles solares y baterías.
Comercios, servicios y proveedores locales también recibirán un impulso por la mayor actividad económica en la región. Esto podría significar mejoras en infraestructura, transporte y empleo estable para comunidades puneñas.

