Actualmente, Pablo realiza salidas controladas y luego continuará bajo modalidad de hospital de día. “Después seguirá yendo dos o tres veces por semana, según indiquen los médicos”, explicó su padre, quien destacó que la evolución es favorable. “Por suerte no le costó la vida”, remarcó con alivio.
En los últimos días, el joven reapareció en redes sociales con un mensaje que generó repercusión. Allí expresó su deseo de volver a trabajar y hasta mencionó que regresará “con tres cámaras”. Sobre eso, Fabián sostuvo: “Él siempre fue así. Lo respeto y lo valoro más en este marco”, dejando en claro que la vocación de su hijo sigue intacta.
Respecto de la causa judicial, confirmó que el gendarme acusado de efectuar el disparo se encuentra procesado en dos instancias. “El procesamiento se consolidó por unanimidad. La defensa intentó apelar, pero fue desoída”, señaló. Además, afirmó que el disparo se habría realizado fuera del protocolo en reiteradas ocasiones.
Fabián también apuntó a posibles responsabilidades superiores dentro de la fuerza. “Habría que ir por la cadena de mando”, afirmó, al tiempo que cuestionó el accionar del efectivo: “No era un tontito, es instructor de tiro. Sabía lo que hacía”.
Por último, cuestionó que el gendarme continúe sin sanción interna. “No está apartado ni sancionado. No hay un sumario”, aseguró, y agregó que la defensa es asumida por abogados de la propia fuerza. Mientras tanto, la familia acompaña el proceso con cautela y esperanza, insistiendo en que “tiene que haber justicia” mientras Pablo avanza en su recuperación.