Más de 30 organizaciones protagonizarán este miércoles la primera marcha nacional contra la violencia ginecobstétrica y neonatal en la ciudad de Buenos Aires y distintos puntos del interior del país, en reclamo de la “efectiva” aplicación de la Ley de Parto Respetado en “todas las instituciones del país”, en el marco de la Semana Mundial del Parto Respetado.
La ley 25.929 de Parto Humanizado de 2004 establece el derecho al trato digno, a no ser maltratadas, humilladas, a la atención sanitaria de calidad, al derecho a estar acompañadas en todo el proceso y a decidir sobre las intervenciones con toda la información.
En este contexto LV12 se contactó con el Dr Hernán Jensen Jefe Del Servicio De Obstetricia Del Sanatorio Otamendi para dialogar sobre la violencia obstétrica que sufren continuamente muchas mujeres y personas gestantes en Argentina.
"Sabemos que nosotros tenemos una ley desde 2015 instalada en Argentina que habla del parto humanizado, pero esto es el derecho que tiene toda mujer a acceder a un lugar con las condiciones necesarias para el parto, respetando también su diversidad cultural, nosotros somos un país que recibimos a mucha gente, y a veces respetar las costumbres de todos ellos es muy importante. El lema de este año "Cuidando el nacimiento, estamos cuidando a la familia", hace hincapié en esto que no solo es parto sino también es nacimiento, porque a veces necesitamos hacer una cesárea, y si nosotros le explicamos al paciente respetando sus derechos, estamos haciendo lo que corresponde", señaló.
De acuerdo con lo señalado agregó "yo creo que tiene que haber acciones, esas acciones tienen que estar pensadas desde la autoridad, y de ahí bajarlas a todos, por eso nosotros decidimos hacer este plan de parto que sirve para despejar todas las dudas sobre la internación y los procedimientos que se hacen, creo que el dialogo no se debe perder nunca, porque perdemos la esencia de lo que es la medicina, que es el hablar con el paciente, el revisar al paciente, el que el paciente se vaya realmente contenido de la consulta, pero a veces esas estrategias sirven para acercar desde las instituciones también posiciones con la familia, dejar en claro que puede hacer la institución y que no, y fundamentalmente insistir con esto que es el consentimiento informado que tienen que son los derechos que tienen los pacientes a aceptar determinadas prácticas, y que nosotros les expliquemos estas prácticas".
¿Por qué en Argentina se hacen muchas más cesáreas de las recomendadas?
En los últimos años, la tasa de partos por cesáreas en Argentina creció y se alejó cada vez más de las sugerencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras instituciones sanitarias, que calculan que solo un 10 o un 15 por ciento de los embarazos son de alto riesgo y requieren una intervención médica de estas características.
En nuestro país, las estimaciones de obstetras indican que, en el sector público, alrededor del 30% de los embarazos terminan en cesárea; mientras que en el ámbito privado el porcentaje es mucho mayor.
"Creo que es una cuestión multicausal, cuando se comparan las cifras estatales con las privadas, las privadas tienen una mayor incidencia de nacimiento por cesárea que los entes oficiales, muchas veces en los grandes centros también hay grandes complejidades, y las complejidades también han variado la edad en la que las mujeres tienen hijos, actualmente es mucho más tardía, esto trae aparejado que muchos centros se dedican particularmente al alto riesgo, la cantidad de tratamientos de fertilidad, eso muchas veces acerca mucho más ese número a ponerlo en cifras reales, ya que la población que teníamos hace treinta años atrás, en la que el 80% de las mujeres tenían sus partos entre los 20 y 35 años, hoy esta cifra ha bajado porque hay mujeres que han tenido un desarrollo mucho más pleno o han querido postergar su maternidad, esa es una de las causas", explicó el especialista .
También están las otras, que no hay que negarlas porque muchas veces debido a la vorágine en la que vivimos, muchas veces no hay tiempo de dialogar entre el paciente y el médico para elaborar un buen plan de parto.
La primera necesidad de un recién nacido no es comer, es el contacto con la piel de su madre
"Es fundamental, nosotros en el sanatorio hicimos el famoso plan de parto para que sepamos todos cuáles son los derechos de la madre, y cuáles son los derechos que tiene el equipo médico para a veces interrumpir eso, aunque sea en muy pocas oportunidades, ya sea por cuestiones de inmunidad, por cuestiones de apego, por cuestiones que van a fortalecer la lactancia, el contacto piel a piel al momento del nacimiento", comentó.
Siguiendo esta line agregó: "a veces tenés una infraestructura que no contempla el poder dejar a la madre un rato más con el bebé, o el apuro por sacarla del sitio de parto hace que nos olvidemos de esto que es esencial, es algo que no insumo dinero, es simplemente destinar un lugar para que la mamá se quede con el bebé el mayor tiempo posible. Nosotros a vece no estamos de acuerdo en ponerle números a ese momento, es tiempo y calidad de tiempo".

